Nineth Montenegro, diputada de Encuentro por Guatemala, confirmó que fueron diez mil millones de quetzales lo transferido en el ejercicio fiscal 2008, efectuado por el Organismo Ejecutivo a través de 498 movimientos.
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A eso hay que sumar tres transferencias más que no fueron entregadas, por falta de algunas firmas del Ministro de Finanzas, pero los montos se desconocen; entonces sobradamente se llega a la cifra denunciada, agregó Montenegro.
Asimismo, dijo que en un país tan complicado como Guatemala es necesaria la verdadera transparencia, porque mal habrían hecho en declarar mentirosamente sólo para dejar mal parado al Gobierno.
Con esa nueva información, confirma que no tienen ninguna actitud personal en contra de nadie y que se circunscribe a su obligación de fiscalizar y auditar para que haya impacto. No sin dejar de decir que el origen de esa infinidad de transferencias millonarias se debe al desorden que hay, empezando por el Congreso, donde en horas de la noche decidieron favorecer a unos y quitar a otros.
Puso el ejemplo del presupuesto del Micivi con el que se financió al vocero presidencial, además de los traslados para financiar a Cohesión Social, que no discute que sea para beneficio de la población o que sea malo, pero que requieren control y fiscalización, enfatizó.
ESFUERZOS
Dijo también que este año va a presentar una iniciativa de reforma a la Ley Orgánica del Presupuesto, para que por lo menos la Dirección Técnica del Presupuesto tenga la obligación de en diez días siguientes publicitar en el Diario Oficial el respaldo de esas transferencias y el porqué se hacen.
Denunció que la Comisión de Finanzas y Moneda del Congreso no tiene sentido, porque se transformó en un lugar donde se deciden obras, se quitan, se ponen listados geográficos y no se analiza realmente el Presupuesto del Estado, que al final debiera contener solo dos artículos, cuánto se aprueba y los montos, subrayó la parlamentaria.
Las transferencias iniciaron el 29 de marzo y terminaron el 31 de diciembre y que algunas fueron subrayadas porque destacan entre las que no deberían restársele fondos por su importancia para programas prioritarios y específicos, concluyó Montenegro.
Según un análisis de ejecución presupuestaria 2008, efectuado por el Observatorio del Gasto Social, los grandes desniveles en la ejecución del presupuesto de las entidades y modificaciones disminuyeron la inversión social y su calidad, específicamente en Educación y Salud, los cuales apenas superan el 89% de ejecución con respecto al asignado.
Edna Calderón, del Observatorio, señaló que lo ejecutado por el Ministerio de Salud no alcanzó ni el 1% del Producto Interno Bruto (PIB), ya que tuvo recortes presupuestarios que afectan las acciones preventivas.
También señalaron que el número de transferencias interinstitucionales, a partir del tercer trimestre comenzó un flujo de recursos hacia el Ministerio de Comunicaciones y las Secretarías, en específico con destino a obra vial y los programas de asistencia social de la Secretaría de Coordinación Ejecutiva de la Presidencia y Fonapaz, se hicieron en detrimento del gasto social.