Según la Dirección General de Migración, diariamente se emiten entre 900 a 1 mil 200 pasaportes; en las últimas semanas esto es visible en las largas filas que los usuarios realizan y que incluso prefieren pagar a los tramitadores que ofrecen los servicios por un costo que oscila entre los Q375 y Q425. Hace algunos meses las diligencias se hacían con más rapidez.
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Largas filas de usuarios se han observado en las últimas semanas, en la zona 4, lugar donde diariamente asisten cientos de personas que buscan la emisión de su pasaporte.
Los afectados se quejan de que los trámites son más burocráticos, pues antes las diligencias se realizaban con más rapidez.
En medio de un ambiente hostil, esta mañana las puertas de la emisión de pasaportes se abrieron a las 08:10 horas, donde varios interesados esperaban ser atendidos por el personal que, con descortesía, los atendía.
A inmediaciones del lugar se encontraban varios tramitadores que, con “disposición”, dicen que pueden realizar el trámite (ofrecen varios precios, desde emitir un boleto de ornato, sacar fotocopias y pagar el costo del pasaporte).
Según los sondeos realizados por La Hora, el precio por realizar estos trámites podría costar Q375, pero si ubican al usuario cerca de la puerta de ingreso sin tener que hacer fila, esto vale Q425.
Al consultar a los tramitadores si no tendría una limitación para obviar la cola, estos responden que no, porque se ha negociado con los trabajadores de Migración para que no intervengan y todo “se solucione”, sin problemas.
De acuerdo con personas entrevistadas en el lugar, las colas son más recurrentes que hace algunos meses, ya que antes los trámites se realizaban más rápido y no se requerían usualmente los servicios de los tramitadores.
La Dirección General de Migración estima que diariamente se emiten entre 900 a 1 mil 200 pasaportes; justifica que las largas filas podrían responder a que se acerca la temporada de fin de año –en la que mucha gente viaja–, al igual que los escolares que concluyen el ciclo educativo.
EL SISTEMA NO PERMITE ANOMALÍAS
Fredy Viana, interventor de Migración, fue consultado sobre las situaciones que generan problemas para la emisión del documento. Al funcionario se le cuestionó si podría existir algún vínculo anómalo entre los trabajadores de la institución y los tramitadores que realizan las diligencias de los usuarios; sin embargo, Viana respondió que no, pues el sistema no lo permite.
“La Intervención de Migración ha hecho todo lo necesario para que no haya vínculo alguno, no solo en pasaportes, sino los que tramitan visas, residencias, con personal de Migración, aunado a que el sistema como sistema dentro del centro de emisión no permite lo que usted está manifestando; sí puede ocurrir que en la cola exterior haya alguien que quiera sorprender a un usuario –para colarse–, eso es muy probable que ocurra, pero eso no es que Migración lo tenga estipulado, le puedo reafirmar, no es posible, el sistema no permite que alguien haga algo anómalo a lo interior del centro de emisión de pasaportes”, explica Viana.
En los problemas que se originan afuera de Migración, el director de la institución responde que la responsabilidad de la institución empieza cuando se ingresa al centro de emisión de pasaportes, no afuera.
“La responsabilidad de Migración empieza cuando la persona ingresa al centro de emisión, donde se comienza a corroborar la identidad de lo que se está solicitando y hacer todo el proceso, si hay alguien que se meta dentro de la cola y alguno de los usuarios por no tener paciencia de hacer su colita se deja sorprender por esa gente, Migración, en ese sentido, no tiene ninguna responsabilidad”, indica.
Debido a la mala atención y burocracia por parte de algunos trabajadores, Viana admite que ese problema aún es latente, pero trabajan para evitar estas situaciones.
“Allí sí lo lamento que tengan esa actitud, nosotros hemos insistido en que ellos son servidores públicos y se deben al usuario, es una de las tareas que creo nos falta como institución, y otras instituciones que prestamos el servicio, hemos hecho algunos cambios por alguna queja –de usuarios acerca del personal– que no tiene el tacto o no entiende que es servidor público”, dijo.