Al menos 146 personas murieron en un accidente de avión en el aeropuerto de Madrid-Barajas que tuvo que realizar un aterrizaje de emergencia, según el último balance dado por Radio Nacional de España (RNE).

El avión de la compañía española Spanair, con 173 personas a bordo, despegó de la terminal 4 del aeropuerto de Barajas y poco después, a las 14:45 locales, tuvo que realizar un aterrizaje de emergencia, se salió de la pista y se incendió, indicaron fuentes de los servicios de emergencias y del aeropuerto.
El gobierno español no confirmó hasta el momento la cifra de muertos, aunque la ministra de Fomento, Magdalena ílvarez, indicó en conferencia de prensa que el número de fallecidos es «muy elevado» y que hay 26 heridos.
En el aparato viajaban 166 pasajeros y siete miembros de la tripulación, precisó la ministra, que envió las condolencias del órgano ejecutivo a las víctimas y a sus familias y en esta «gran tragedia».
El avión, que operaba el vuelo 5022 en código compartido con la alemana Lufthansa, viajaban 164 pasajeros y nueve miembros de la tripulación.
Los bomberos del aeropuerto movilizaron 11 vehículos al lugar del accidente, mientras que la Cruz Roja Española trasladó 22 ambulancias y un equipo de apoyo psicosocial.
El avión dejó al aterrizar dos enormes columnas de humo que dos horas después trataban de apagar varios helicópteros, según imágenes de la televisión CNN Plus.
El aeropuerto, que por la tarde se encontraba semivacío, permaneció cerrado poco más de una hora y volvió a operar desde las 16:00 locales, indicaron fuentes del aeropuerto.
Una capilla ardiente se instalará en el recinto ferial de Madrid (IFEMA), indicaron los medios españoles.
Spanair, que pertenece al grupo sueco SAS, presentó recientemente un plan para suprimir 954 puestos de trabajo, de un total de 4.000 empleados.
Spanair, que registró pérdidas de 41 millones de euros en el primer trimestre y anunciará el jueves sus resultados del segundo trimestre, está afectado por el alza del precio del crudo y la disminución de los clientes, pero también del exceso de compañías que operan en España, según su director.