En fechas muy recientes los cuentahabientes, ahorrantes y depositantes del sistema bancario internacional y nacional, se enteraron con incredulidad que ciertos bancos, los dueños y directivos de los mismos, en quienes confiaron, no eran las personas que se estimaba, a pesar de su aparente honradez y responsabilidad, en el manejo de la confianza y de los recursos que de buena fe les entregaron para su administración e inversión.
jfrlguate@yahoo.com
En Estados Unidos se ha producido, en los dos últimos años, la quiebra y el cierre de entidades bancarias, de administradores de fondos de pensión, de corredores de bolsa, que por su imprudencia y peor aún por su mala fe, han hecho obligatorio que el gobierno del país más poderoso tenga que, a través de la Reserva Federal, recurrir a invertir miles de millones de dólares para sostener el sistema. Incluso, el gobierno federal ha aumentado la garantía o seguro de las cuentas individuales, mancomunadas o empresariales a US$250 mil por cuenta o depósito para así evitar corridas bancarias que por desconfianza de los depositantes llevarían a una crisis y a una quiebra a muchos más bancos. El mundo se ha enterado de los juicios y de las condenas a prisión de por vida de quienes aprovechándose de la confianza, de su reputación, estafaron a numerosas personas.
Â
En Guatemala, César García, ex presidente de la Asociación de Banqueros, analista y columnista en Prensa Libre, dice: «Es una tragedia y un símbolo de impunidad lo que ha acontecido con el Banco del Café». Al respecto, hay que señalar que los términos que él utiliza no se le deben aplicar exclusivamente a esa única entidad bancaria, sino que el término debe aplicársele también al Banco Empresarial, a los bancos Promotor y Metropolitano, de Nororiente, de Comercio y a varias financieras como el Grupo Pro, S.A.
Â
Curiosa e inexplicablemente, en nuestro país son muy pocos los que como César García se refieren a estos temas y es que a diferencia de los países desarrollados, en Guatemala quienes han utilizado el sistema bancario para enriquecerse son normalmente miembros de las elites de nuestra sociedad, relacionados o emparentados con la cúpula económica, CACIF, las cámaras y asociaciones empresariales.
Â
La quiebra de un banco no se produce de la noche a la mañana, son muchas las señales que anuncian que va a producirse la misma. Durante el gobierno que presidió el Partido de Avanzada Nacional, como se puede comprobar en las actas de la Junta Monetaria y en las evidencias que constan en sus registros administrativos y contables, eran varios los bancos que se acercaban a una quiebra, tales como Banco Empresarial, Banco Promotor y Metropolitano, Banco del Ejército y Banco del Nororiente, a quienes se les dio en los años de 1998 y 1999 numerosos adelantos, evadiéndose por la Junta Monetaria y por el Gobierno el enfrentar y resolver el problema.
Â
Cuántos cientos de millones de quetzales, cuántos dolores de cabeza, cuántos problemas políticos e incluso cuántos clientes, cuentahabientes y familias guatemaltecas se vieran visto menos afectadas si en 1998 o en 1999 se hubiera afrontado el problema y como consecuencia de esa decisión económica y en parte política, se hubiera procedido a intervenir los bancos mencionados en esos años. Pero no, fue más fácil ignorar, mirar para otro lado, esconder la cabeza como el avestruz, zambullirse debajo del tumbo y permitir la tragedia e impunidad que señala y reclama César García. Al proceder así, le pasaron el problema al siguiente gobierno que desde un principio se encontró entre la espada y la pared.
Â
Continúa…