Desde tempranas horas de la mañana, cientos de sindicalistas, activistas de organizaciones de sociedad civil, trabajadores del sector informal y jóvenes estudiantes, de diversos niveles, se dieron cita en el Monumento al Trabajo, en la zona 5 de la ciudad de Guatemala, para conmemora el Día del Trabajo.
Con consignas como “Este día no es de fiestas sino de lucha y de protesta” y “El pueblo unido jamás será vencido”, los participantes de la marcha iniciaron su recorrido enfilaron desde la 6ª. avenida de la zona 4 hasta el Parque Central en la zona 1.
Entre las principales demandas, en este día de conmemoración de la clase obrera, sobresalió la de libertad sindical para la clase trabajadora, la ferra oposición hacía proyectos mineros, la demanda de respeto a la autonomía del Instituto Guatemalteco de Seguridad Social (IGSS) y el cese de persecución y asesinatos de sindicalistas.
Martín Arzú, secretario general del Sindicato del Ministerio de Finanzas Públicas, señaló que durante el presente año han sido asesinados alrededor de nueve sindicalistas y no ha existido ningún proceso por estos crímenes.
La Federación de Organizaciones y Asociaciones por el Hábitat Popular (Fodhap) demandó al gobierno que deje de criminalizar las luchas populares de las y los trabajadores, y que impulse el contenido de la Ley de Vivienda, considerando que la vivienda es un derecho y no una mercancía.
Fodahp recordó que la mayoría de guatemaltecos carece de servicios necesarios para tener una vida digna, entre estos el de agua entubada, saneamiento, electricidad, asistencia sanitaria, centros educativos y recreativos.
Por su parte, trabajadores y trabajadoras de la empresa Peter Pan, denunciaron que el pasado 20 de septiembre, 380 trabajadores de dicha empresa fueron despedidos; entre los despedidos se encuentran personas que laboraron entre 25 a 45 años, y a muchos de ellos no les fue pagada su indemnización ni el Bono 14 referente a 2012.
Entre las consignas y mantas que portaban los participantes, destacaban las que afirmaban que en Guatemala sí existió el genocidio y que demandan una condena contra Efraín Ríos Montt y José Efraín Ríos y José Mauricio Rodríguez Sánchez.
De igual manera, varios grupos condenaron la política de represión hacía los trabajadores de la municipalidad y contra los vendedores informales por parte del alcalde Álvaro Arzú.