Trabajadoras domésticas trabajan 14 horas diarias y devengan Q600


Mynor Robles, jefe del Departamento de Estadí­stica, y Luis Felipe Irias, subgerente de Planificación y Desarrollo del IGSS, explican detalles del PRECAPI. FOTO LA HORA: JOSí‰ OROZCO

Proyecciones de la Encuesta sobre Condiciones de Vida 2006 (Encovi) dan cuenta de la existencia de al menos 182 mil 797 trabajadoras de casa particular, de las cuales 47% trabaja más de 14 horas diarias; sin embargo, más del 72% recibe un pago mí­nimo de Q600 mensuales y apenas el 1% recibirí­a el salario mí­nimo.

Ligia Flores
lahora@lahora.com.gt

El Centro de Apoyo para las Trabajadoras de Casa Particular (Centracap) maneja información estadí­stica que detalla la precaria situación de este sector trabajador que hace excesivas jornadas laborales y no tiene acceso a las prestaciones de ley.

Datos de la Encovi 2006 aducen que la actividad de las trabajadoras de casa se concentra en las áreas urbanas (70%); y según Centracap, la mayorí­a de ellas (42%) oscilarí­a entre las edades de 10 a 18 años, por lo que un gran porcentaje de niñas y adolescentes también estarí­a siendo ví­ctima de explotación laboral, ya que el trabajo infantil de menores de 14 años está prohibido en el Código de Trabajo y por la misma Constitución.

Otro gran porcentaje (36%) de las trabajadoras de casa tendrí­a entre 19 y 30 años, y un 22% estarí­a entre los 31 y 60 años, no obstante las jornadas laborales exceden hasta las 17 horas, ya que se estima que el 23% del total de las más de 182 mil empleadas, estarí­a en esa situación.

La mayorí­a de las mujeres que se dedican a esta actividad es indí­gena y se calcula que el 77% son solteras, un 8% estarí­an casadas, un 6% unidas, 8% madres solteras y un 1% serí­an viudas. No obstante, solo el 27% tendrí­a acceso a salarios de entre Q600 y Q1,000, mientras que un 1% alcanzarí­a el salario mí­nimo.

Organizaciones sociales que trabajan en la defensa de los derechos de las mujeres han denunciado que esta situación se debe a la discriminación y racismo a la que están expuestas la mayorí­a de trabajadoras de casa particular.

SEGURO SOCIAL

El 12 de agosto próximo comenzará la inscripción de trabajadoras de casa particular y los patronos del departamento de Guatemala, en el Precapi; sin embargo, pese a su carácter obligatorio, las autoridades del IGSS carecen de mecanismos de control que garanticen su cumplimiento.

En su primer año de funcionamiento espera dar cobertura en salud materna, atención médica por accidentes y control del niño sano a los hijos e hijas menores de cinco años; a unas 10 mil empleadas.

Para su funcionamiento el Estado financiará un 40% del costo del mismo (5.2 millones), los patronos una cantidad similar y las trabajadoras unos Q2.3 millones.

Mensualmente tendrán que aportar una prima individual de Q100, (Q40 del patrono, Q20 trabajadoras y Q40 del Estado).

El formulario de inscripción se puede solicitar en las oficinas centrales del IGSS o de la página web www.igssgt.org, el trámite es personal, y el carné de afiliación se entrega el dí­a de la afiliación.

EDAD Once años


í‰dgar Rodrí­guez, ministro de Trabajo y Previsión Social, explicó una serie de dificultades que se vierten sobre el tema de inclusión de las trabajadoras domésticas al programa del Seguro Social debido a la complejidad que presenta ese sector laboral.

El titular de la cartera laboral le comentó al diputado Fernando Garcí­a, presidente de la Comisión de Fiscalización de Compras del Sector Salud, la dificultad que existe para determinar el aspecto salarial y las edades de las trabajadoras que algunas veces son empleadas entre los diez o trece años que no es permitido por la ley.