El principal fabricante de automóviles del mundo, el japonés Toyota, anunció hoy que prevé unas pérdidas operacionales de 4.900 millones de dólares este año, las primeras de su historia motivadas por una crisis económica que ha provocado una caída espectacular de las ventas.
La pérdida de explotación alcanzará este año fiscal, hasta marzo de 2009, los 450.000 millones de yenes (4.900 millones de dólares) y la pérdida neta será de unos 350.000 millones de yenes (3.800 millones de dólares), informó el fabricante en un comunicado.
Pese a estos pronósticos, Toyota aseguró que no planea por ahora cerrar ninguna de sus fábricas y confió en no tener que recortar nuevos empleos, contrariamente a otras grandes empresas japonesas, a su vez golpeadas por la crisis económica mundial.
En sus últimas previsiones, publicadas en diciembre, Toyota había previsto un beneficio neto de 50.000 millones de yenes (540 millones de dólares) y una pérdida de explotación de 150.000 millones de yenes (1.640 millones de dólares).
Esta será la primera vez que Toyota, que recientemente se convirtió en número uno mundial, registre pérdidas anuales en más de 70 años de historia.
En el trimestre de octubre a diciembre, el fabricante japonés sufrió una pérdida neta de 164.700 millones de yenes (1.800 millones de dólares) contra un beneficio neto de 458.600 millones de yenes (5.040 millones de dólares) en el mismo trimestre de 2007-2008.
«Estos resultados negativos son en gran medida debidos a una caída en el volumen de ventas de vehículos causada por las condiciones de mercado difíciles, especialmente en Estados Unidos y Europa, y a la rápida apreciación del yen frente al dólar estadounidense y el euro», comentó el vicepresidente ejecutivo de Toyota, Mitsuo Kinoshita.