La violencia volvió a apoderarse de Río de Janeiro este sábado, cuando delincuentes fuertemente armados tomaron 35 rehenes en un hotel en el sur de la ciudad, que será sede de los Juegos Olímpicos de 2016, con saldo de un muerto, seis heridos de bala, y nueve detenidos, indicó la policía.
El episodio comenzó poco antes del amanecer del sábado, después de que un grupo de personas fuertemente armadas intercambiaran tiros con la policía en la calle y luego ingresaran al hotel Intercontinental del barrio de Sao Conrado, una zona de clase media cercada con favelas.
«Hoy de madrugada durante una patrulla, (policías) se encontraron con varios vehículos y varias motocicletas con delincuentes. Hubo tiroteos», declaró a la radio CBN el portavoz de la Policía Militar de Rio de Janeiro, coronel Lima Castro.
Luego los bandidos ingresaron al hotel, que este fin de semana albergaba a unos 400 huéspedes.
«Tenemos información de que una señora murió», indicó el vocero.
La televisión mostró el cuerpo de la mujer cubierto con nylon negro a un lado del taxi del que salía cuando fue alcanzada por un proyectil durante el tiroteo entre policías y bandidos.
Tres delincuentes y tres policías resultaron heridos, según las autoridades, que indicaron que ninguno de los rehenes resultó lesionado.
Luego de algunas horas dentro del hotel, los delincuentes percibieron que «no quedaba otra salida para ellos» que entregarse, indicó el vocero policial, quien señaló que los bandidos no opusieron resistencia.
En total fueron liberados «35 rehenes entre huéspedes y funcionarios», añadió Lima Castro.
Según la televisora Globonews, la policía continuaba dentro del hotel en busca de otros integrantes de la banda armada, toda vez que testigos indicaron que el grupo estaría compuesto por una veintena de personas.
Los detenidos no fueron retirados aún del lugar, y la zona en donde se encuentra el edificio rojiblanco del hotel Intercontinental está totalmente rodeada de vehículos policiales y vigilada por helicópteros. Las autoridades decomisaron autos, motos y al menos ocho armas de fuerte calibre, incluso una granada.
Según testigos, los delincuentes se trasladaban en tres camionetas y unas cinco motocicletas, en dirección a la favela de Rocinha cuando comenzaron a tirotearse con la policía.
Rocinha, la favela más grande de Rio, fue objeto de un programa de pacificación implementado por las autoridades en varios barrios pobres, que durante el año permitió disminuir los niveles de violencia.
Luego de un período de calma en la «ciudad maravillosa», que será sede de la Copa del Mundo 2014 y de los Juegos Olímpicos de 2016, los acontecimientos de este sábado volvieron a sonar la alarma sobre la violencia que reina en los barrios más pobres de la ciudad y que regularmente desborda a las zonas urbanas consideradas seguras.
Esta violencia endémica que afecta a la ciudad es uno de los principales desafíos de las autoridades de cara a las dos justas deportivas.