Todos somos sospechosos


En los últimos meses, ha surgido una reacción en contra de culpar al ser humano sobre el calentamiento global, teorí­a que ha sido impulsada por la corriente neoliberal, lo cual bastarí­a para que la mitad del planeta la desacreditara. Sin embargo, no es justo hacerlo sin antes conocerla; aunque poco se ha dicho, en las últimas semanas se han esforzado por darla a conocer.

Mario Cordero
mcordero@lahora.com.gt

En esencia, esta teorí­a acepta que el ser humano genera gases que afectan al calentamiento global, pero en porcentajes tan pequeños, que es insignificante. En consecuencia, se intenta explicar que el calentamiento se ha producido por otros fenómenos, y no por la actividad humana.

En otras palabras, la teorí­a neoliberal no se preocupa por disminuir las actividades que supuestamente generan el calentamiento. Al leer los fundamentos de la teorí­a, tiene sus supuestos bien cimentados: estadí­sticas, historias, comparaciones, etc.

Lo desagradable es que con ello se intente quitar toda responsabilidad al ser humano y, como supuestamente las personas no son responsables, entonces no deberí­an preocuparse por detener el calentamiento.

Lastimosamente, el neoliberalismo también pretende evadir la responsabilidad; creen que las responsabilidades son cargas que les impiden generar más negocios. Es como cuando propusieron eliminar la esclavitud, no por una vocación humana, sino porque consideraban a los esclavos como un gasto innecesario en alimentación y vivienda; mejor les pagaban para que ellos se hicieran cargo de estos gastos, aunque la esclavitud continuara en su nueva era.

El retorcer la verdad a fin de que no se llegue nunca a una conclusión, es uno de los mayores problemas que tenemos en Guatemala y en todo el mundo. Al final, se trata de discutir, desviar el punto de atención, con tal de no encontrar nunca responsables.

Reví­sense los hechos recientes: un bus se cayó en el precipicio en la vuelta el Chilero, y ¿quién se hace responsable? El dueño del bus ya se pronunció al respecto y dijo que no se harí­a responsable. Mientras tanto, los medios de comunicación, los analistas, las autoridades y la opinión pública, discute sobre no sé qué leyes y que los precios de los seguros de vida tendrán que subir el próximo año.

Hubo un ataque contra una célula de las FARC, y mientras se discute si fue una persecución en caliente o si fue un ataque premeditado, Uribe evade responsabilidad.

El sistema jurí­dico occidental dice que, mientras no se compruebe lo contrario, todas las personas son inocentes. Sin embargo, recuerdo hoy que el guatemalteco José Luis Villatoro escribió un poema titulado «Todos somos sospechosos», y mientras la mentira y la irresponsabilidad se adueñen de las calles y avenidas, de las carreteras, de las fronteras ecuatorianas o del sobrecalentamiento, todos somos sospechosos; ¿qué hace usted para remediarlo?

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