«Todos me dicen «Qué pacayita la que te tocó» «


Un mes ha transcurrido desde que el Congreso de la República se vio envuelto en un escándalo financiero, ocasionado por el desví­o de Q82 millones a una casa de bolsa, a manos de los hombres de confianza del presidente de ese organismo, Eduardo Meyer.

Karen Cardona
lahora@lahora.com.gt

Desde entonces y hasta ahora, el Legislativo es dirigido por Arí­stides Crespo, uno de los diputados con más años de permanecer en ese organismo y quien ha puesto «la casa en orden», según sus mismos colegas.

No obstante, las reservas de la sociedad civil giran en torno a la figura del Frente Republicano Guatemalteco y los años pasados de gobierno, junto a la presencia del general Efraí­n Rí­os Montt y los casos de genocidio por los que la Audiencia Nacional Española lo investiga.

Con solo 23 dí­as al frente del Congreso, los cambios registrados a partir de la asunción de Crespo como presidente en funciones, los consensos y acercamientos entre los bloques han marcado un sendero distinto y más cercano a los medios de comunicación.

Pregunta: Entre la sociedad civil persiste la idea de que es el FRG el que está presidiendo el Congreso ¿Cómo asume usted la Presidencia interina de este organismo?

Respuesta: En primer lugar, el FRG llegó a la Presidencia del Congreso de forma fortuita, porque nosotros apoyamos una planilla encabezada por el doctor Eduardo Meyer y a nosotros nos tocó la primera vicepresidencia.

Pero hubo un problema lamentable con el presidente Meyer y por ley nos tocaba asumir la Presidencia, porque así­ lo indica la Ley Orgánica y en todo caso, ya sea temporal o por renuncia definitiva, me toca asumir la Presidencia y lo que tendrí­a que elegirse es un vicepresidente.

La llegada nuestra es muy fortuito e inesperado que nos toma a todos por sorpresa, incluso a nosotros.

P: Aún cuando es fortuito, las labores de la primera vicepresidencia ya eran similares a las de la Presidencia.

R: Las labores de la primera vicepresidencia, fundamentalmente se concentran en sustituir al Presidente cuando no está y por otro lado, tenemos la representación legal del Congreso, no así­ en el aspecto puramente administrativo-financiero, que esto solo lo puede hacer el vicepresidente cuando no estuviera el presidente.

Tradicionalmente, algunas cargas administrativas las tení­a el primer secretario y no el primer vicepresidente.

P: ¿Cuáles son las cosas que usted encontró en desorden?

R: Nosotros respetamos la Presidencia del doctor Meyer, es más, nosotros lo respaldamos en campaña y en su trabajo. Nos toma a todos de forma sorpresiva el problema de los Q82.8 millones.

Ahora estamos tratando de transparentar las cosas que por años no se han logrado ordenar en el Congreso. Eso no se puede hacer en 23 dí­as que tenemos de estar de Presidente en funciones.

Hemos hecho cosas que pensamos que van a beneficiar a la institución y todaví­a hay cosas que debemos fortalecer y les hemos dicho a los trabajadores, incluso, que nosotros somos pasajeros en este cargo pero que la institución debe prevalecer y debe prevalecer fortalecida.

Como el problema que se dio es de orden económico-financiero, tomamos la decisión de que el Congreso de la República se reforzara para que primero tuviéramos la certeza que ese dinero vuelva a las arcas del Legislativo.

Estamos cruzando los dedos de las manos y de los pies para que el 31 de julio se devuelvan los Q82.8 millones, como lo marca el compromiso firmado por la casa de bolsa ante el Contralor, ante el Fiscal General y el Superintendente de Bancos.

Hay actas firmadas, hay documentos y declaraciones del Superintendente en el sentido de que nuestro dinero pueda regresar. Esa es la primera lucha de los que quedamos en la Junta Directiva y de los que estamos al frente del Congreso de la República en este momento.

P: ¿Cómo va el depósito de los ahorros del Congreso en el banco?

R: Es que no podemos hablar de ahorros porque hay que aclarar que el dinero que tenemos como excedentes es dinero que necesita el Congreso y lo necesita porque debe tener un pasivo laboral que pertenece a todos los trabajadores y en el momento que se van, hay que pagarles.

Dispusimos regresar el dinero al Congreso y enviarlo al Banco de Guatemala, como lo ordena el artí­culo 55 de la Ley del Banco. A la fecha hemos depositado Q34.1 millones y los saldos pendientes que son Q27.3 millones también serán depositados en la banca central.

Es más, estamos pensando apresurar los plazos y si no vamos a pagar alguna penalidad, lo vamos a retirar y a depositar lo antes posible. Nosotros nos comprometemos a entregar Q59 millones, además de los Q82.8 millones cuando regresen, para dar un mensaje de transparencia al dar el ejemplo y pedirle a las instituciones del Estado que todo mundo ubique su dinero en el Banco de Guatemala.

Hay muchas instituciones que tienen dinero en los bancos pero sólo se le pone el dedo al Congreso de la República. Basta con hacer un análisis y se encontrarán con grandes sorpresas de ministerios y otros poderes del Estado.

P: ¿Qué pasó con los proyectos de Meyer?

R: Hemos dispuesto en estos 23 dí­as no hacer las millonarias inversiones que se estaban pensando hacer en un nuevo edificio para el Congreso en la zona 15 y también crear un Instituto de Altos Estudios Legislativos que creemos no es la función primordial de este organismo, sino que esa tarea les corresponde a otras instituciones creadas por el Ministerio de Educación.

Podemos resumir que en estos 23 dí­as, insisto, queremos ordenar y transparentar los procesos. Queremos fortalecer los controles en el manejo del gasto. Platicamos constantemente con los directores, pilares del Congreso y queremos motivar a los empleados a trabajar con responsabilidad y cariño.

Además, la Vicepresidencia no tiene centralizadas las funciones, sino que lo que por tradición le correspondí­a a otras secretarí­as de Junta Directiva, se ha descentralizado. El primer secretario tiene una carga enorme de lo administrativo-financiero y la tercera secretaria (Zury Rí­os), también nos ayuda en lo administrativo y en el aspecto de comunicación.

P: ¿Cómo ha sido legislativa y polí­ticamente, recibir un Congreso desgastado por el escándalo financiero?

R: Todo mundo, con cualquier persona que yo me encuentro dice «Â¡Qué pacayita la que te tocó!», sin embargo, lo más fácil habrí­a sido pedir permiso o renunciar e irnos a sentar a nuestra curul, pero yo creo que con el tiempo que tenemos de estar aquí­, lo menos que podemos hacer es enfrentar la crisis y buscar la oportunidad de salir adelante.

En el campo polí­tico estamos buscando hablar con todas las corrientes, quiero manifestar que hemos recibido apoyo y respaldo de todos los grupos polí­ticos y estoy muy agradecido con todos. Creo que sólo con el consenso podremos sacar adelante a la institución.

P: Se dice que esos acercamientos que ha tenido con los grupos polí­ticos son porque promueve su candidatura a la Presidencia del Congreso para el próximo año.

R: Con toda sinceridad, nosotros estamos preocupados hoy por el dí­a a dí­a del Congreso. Más que pensar en ser Presidente o en la elección de junta directiva el año entrante, estamos preocupados por lo que pueda ocurrir este año, lo demás, serán los grupos polí­ticos los que se encarguen de hablar, discutir y consensuar, mientras nosotros nos ocupamos de lo que podamos rescatar del Congreso este año y lo demás, se lo dejaremos a los grupos mayoritarios, para que sean ellos los que decidan a quién van a elegir de presidente, pero eso lo podrán hacer a partir de octubre.

No estamos en esa tarea, ni en esa búsqueda. Lo único que buscamos es enfrentar el momento y la crisis de donde queremos salir airosos. Los grupos polí­ticos si se han acercado a nosotros, pero en busca de consensos y ayuda, porque creo que todos estamos preocupados por el Congreso y ya todos nos dimos cuenta que no es justo atacar al Congreso y todo el mundo ya se dio cuenta que esta es su casa, su puesto de trabajo, porque eso es lo que tiene que resguardar.

Yo creo que el Congreso solo puede cambiar su imagen si se pone a trabajar, si se pone a legislar a favor de las mayorí­as del pueblo de Guatemala y eso lo subrayo. Solo se puede cambiar la imagen del Congreso con trabajo, de otra manera no lo podemos hacer.