Todos están bien ¡Gracias a Dios!


Los guatemaltecos tenemos ciertas frases hechas que las usamos muy frecuentemente, forman parte de nuestro léxico y nuestra forma de ser. Una de ellas, cuando uno responde la pregunta de ¿Cómo está la familia?, se dice sin titubear (aunque estemos bien jodidos), «todos están bien gracias a Dios». No sé si ya es por costumbre o que, de alguna manera, llevamos dentro el espí­ritu subconsciente de un masoquismo enfermizo.

Héctor Luna Troccoli

 Lo que sí­ es cierto, es que muchos (y no creo que por la gracia de Dios), están muy bien, requetebién, mejor que nunca, gracias al Estado que tenemos.

 Hoy (dí­a miércoles) veo las noticias y encuentro que Covial no publicó 289 obras en Guatecompras y otorgó contratos fraudulentos. Afortunadamente su ex director Escribá (cuatazo de Colom) está mucho mejor que antes, ahora, indudablemente, es multimillonario y ni una sola acusación pende su cabeza ¡Suertudo el muchacho!

Luego leo «Un mes sin avance en caso Rosenberg». Sí­ a él lo asesinaron después de denunciar a sus supuestos hechores pero tanto ellos como el Fiscal General y la misma CICIG están sin novedad por la gracia de Dios, en tanto el licenciado Rosenberg cumplió 30 dí­as de su asesinato, mientras que las tres niñas que fueron degolladas en una aldea de San Lucas Sacatepéquez ya fueron sepultados, los tres presuntos hechores capturados y a salvo de cualquier «loco» que intente dañarlos,  afortunadamente, por lo demás (fiscales, jueces, etcétera), todo esta muy bien.

Sigo Leyendo: «Atraso favorable a Alfonso Portillo. Jueza denunciada por la CICIG posterga diligencia para fijar fecha de apertura a juicio». Don Alfonso pues, está en su amada Zacapa sudando a chorros pero disfrutando de su tierra natal con cuates y parientes, la jueza sigue inamovible en su puesto, sonriente y alegre como debe ser, mientras algunos piensan equivocadamente, que la justicia aún existe.

Sigamos. «Recaudación de impuestos caerá en Q7 mil 552 millones sobre lo previsto». Es lógico, se reducen las importaciones, el hueveo aduanal y del IVA persiste (los dos grandes rubros de ingresos), y la SAT jode al pequeño comerciante. Pero por si esto fuera poco, el gasto en viáticos, pasajes aéreos, gastos de representación, y otros rubros innecesarios crecen, por lo que los funcionarios están hoy, mejor que nunca y la crisis económica la conocen solo de oí­das. A propósito nunca se dijo cuanto es lo que gana Su Excelencia ílvaro Colom. No hay que ser malpensados, aparentemente, se les olvidó poner su sueldo y demás gastos.

Hablando de la Ley de Acceso a la Información ya empieza a demostrar que no tiene dientes y los programas de Su Excelencia, la primerí­sima dama del mundo civilizado, no quiere dar a conocer cuánto gastan y en qué gastan sus programas dirigidos por su distinguidí­sima hermana por lo que la señora Nineth Montenegro (mis respetos una vez más y la única voz decente que se escucha), ya interpuso las denuncias penales que, lamentablemente doña Nineth, tanto estas, como la ley que impulsó, no servirán de mucho.

«ílvaro Arzú. ¿Quién es ese diputado Garcí­a». Así­ dijo el descendiente de los conquistadores que ante una denuncia hecha por un diputado sobre malos manejos en fideicomisos de «su muni», descalifica a la persona solo porque él es de tez blanca y tiene ojos azules y el diputado es morenito. Resabios de discriminación y ejemplo de su mal carácter dirí­a yo.

«Denuncia por falsedad de datos» es otro titular que nos indica que los diputados de la bancada lí­der presentaron denuncias penales en contra de funcionarios y la señora Gloria Torres por la falsedad en los ingresos que supuestamente recibieron 65 municipalidades para poder recibir un poco de más «pistí­o» para «trabajar», como siempre, en beneficio de su comunidad y la fortuna personal de sus alcaldes y concejales.

¿Que nos indica todo esto? Que aquí­ sólo unos pocos están bien, en tanto la gran mayorí­a sigue igual o peor que antes y que con la indiferencia chapina podemos decir con certeza que las cosas malas no cambiarán, que todo lo que nos daña sigue inmutable, invariable, sin siquiera tener la esperanza de realizar una «revolución francesa», en donde a cambio de volar algunas cabezas surgieron paradigmas que aún hoy impactan en la humanidad. Creo que algo así­ necesitamos, lo malo es que 36 años de guerra inútil y absurda nos dejó cansados y temerosos. Por lo tanto repito lo que dice mi amigo de El Progreso: «están jodidos todos ustedes»….