Espectáculos de fuegos artificiales y de música en vivo deben acompañar los festejos de la proclamación de independencia de Kosovo, esperada en los próximos días.
Pristina, capital de este territorio de los Balcanes, se lanzó de lleno a los preparativos de la fiesta principal.
Los organizadores y la gente de la calle admiten que es difícil depender de los rumores, dado que no existe una fecha oficial para la proclamación de la independencia de Kosovo, una provincia serbia con población de etnia mayoritariamente albanesa, administrada por la ONU desde 1999.
«Pese a que no tenemos ninguna información de las instituciones centrales acerca de la fecha, nos estamos preparando como si fuese a ocurrir mañana para tenerlo todo bajo control», afirmó Mustafe Halili, director del departamento de cultura de la municipalidad.
«El programa que intentamos establecer concierne a los festejos públicos» e incluye las actuaciones de grupos de música pop, de una orquesta clásica y actuaciones folclóricas, indicó.
«Esperamos que unas 200 mil personas por lo menos» vengan de zonas rurales y algunas del extranjero, precisó Halili.
Kosovo parece decidido a declarar su independencia de manera unilateral, antes de una reunión de ministros de Relaciones Exteriores de la Unión Europea (UE) el 18 de febrero, declararon fuentes diplomáticas en Pristina.
Un ministro serbio dijo hoy disponer de información de que eso ocurrirá un día antes, es decir, el domingo 17.
Serbia, Rusia y otros países se oponen firmemente a la independencia, pero se espera que Estados Unidos y la mayoría de países de la UE reconozcan al nuevo país.
Los extranjeros que visiten Pristina procedentes de países favorables a la declaración de independencia pueden prepararse a una gran acogida.
De momento, los que llegan al aeropuesto internacional de la ciudad reciben descuentos en el Hotel AFA, que anuncia la promoción en grandes carteles en la carretera que lleva al centro.
«No lo hicimos para tener más clientes porque nuestro hotel está casi siempre al completo», afirma el director de AFA, Ali Mehija.
«Nuestro objetivo es contribuir de algún modo a la independencia», agrega.
«Recientemente recibimos a periodistas de Serbia y les hicimos el descuento igual que a los que vienen de Estados Unidos, Francia, Alemania y otros países», afirma.
El alcalde de Pristina, Isa Mustafa, considera dividir la celebración en dos partes para asegurarse de que los festejos no se desmadren.
«Celebraríamos el día de la declaración de independencia y también el día en que se espera la llegada de invitados extranjeros y dignatarios para celebrar la independencia», declaró.
Según la prensa local, el ministro kosovar de Finanzas, Ahmet Shala, destinó un millón de euros (1,45 millones de dólares) a los festejos.
«Estaría bien que las celebraciones se repartieran por todas las municipalidades de Kosovo, lo que significaría que todo el mundo no tendría que venir a Pristina», consideró por su parte Mustafa.
Las autoriades temen que la fiesta escape a su control debido a la larga espera que han soportado los albaneses de Kosovo, el 90% de la población, hasta lograr independizarse de Serbia.
Por su parte, la Organizacón para la Seguridad y la Cooperación en Europa (OSCE) advirtió esta semana a su personal contra los «disparos de celebración».