Argentina buscará hoy ante Colombia su cuarta victoria en línea para cerrar como líder solitario la primera etapa de las eliminatorias sudamericanas al Mundial de Sudáfrica-2010, señalaron ayer en Bogotá los jugadores celestes Carlos Tévez y Juan Román Riquelme.
«Mañana nos toca el último partido antes de cerrar el año y queremos terminar primeros», dijo Tévez en una rueda de prensa con Riquelme en un hotel del norte de Bogotá, donde se concentra la selección argentina.
«Pensamos que las cosas van a salir bien, que cada partido podemos ir mejorando, estamos contentos con los tres que hemos ganado y esperamos terminar este año de la misma manera», agregó el delantero del Manchester United.
Por su parte, Riquelme, goleador de Argentina en el premundial con cuatro tantos, confió en ampliar su racha anotadora ante los cafeteros, que ocupan el cuarto lugar de la clasificación con cinco puntos.
«Ojalá las cosas sigan igual. Si hoy tengo la posibilidad de cobrar un tiro libre, espero que pueda terminar en gol. Lo importante es que Argentina juegue bien», señaló el creativo del Villarreal de España. Tres de las conquistas de Riquelme en el premundial fueron de pelota quieta.
Los dos jugadores también coincidieron en que Argentina intentará imponer el ritmo de juego, entre otras cosas, para contrarrestar los efectos de la altura de Bogotá, de 2.600 metros.
«He jugado muchos partidos en la altura, influye un poco, pero creo que depende de nuestra mentalidad y de cómo manejemos la pelota, porque si nosotros la transportamos el que va correr es Colombia y no nosotros. En esas condiciones se hace mucho más fácil jugar en la altura», comentó Tévez.
«Sabemos que si durante los 90 minutos Argentina maneja el balón y controla el partido, algún jugador nuestro se va a iluminar y vamos a poder sacar ventaja», complementó Riquelme, indicando que el cuadro colombiano «será un rival difícil porque va a tratar de hacer las cosas bien en casa».
El cuadro albiceleste realizó ayer su única práctica de cara al partido, y en la noche reconoció la gramilla del estadio El Campín, mientras que los cafeteros efectuaron su último entrenamiento a puerta cerrada en la mañana.