La presentación hoy de la tercera edición del Diccionario de Uso del Español, clásico de la lengua creado en 1967, se convirtió en un sentido homenaje a su autora, la aragonesa María Moliner, «la mujer que cerró una dinastía de valientes», en palabras del académico Manuel Seco.
«María Moliner fue una persona ejemplar» y «fue la mujer que cerró una dinastía de valientes», proclamó el académico, profesor y lexicógrafo Manuel Seco, que quiso destacar de su autora la «vocación», «decisión» y «autoexigencia» de quien elaboró un diccionario ya jubilada, sola y durante 15 años de trabajo, que concluyó a los 67 años.
Moliner «no es sólo una gran lexicógrafa; ha escrito una gran novela sobre el significado y el origen de las palabras» y «era preciso que las nuevas generaciones tuvieran un nuevo diccionario de esta gran autora», elogió el ministro de Cultura, César Antonio Molina, durante la presentación en la sede del Instituto Cervantes, en Madrid.
El interés que provocó en su momento por ser mujer es «ofensivo para las mujeres», según Seco, que destacó «se exigió a sí misma la perfección» y «no vaciló en hacer todos los esfuerzos necesarios por sacar adelante su proyecto».
La tercera edición del Diccionario de Uso del Español sale a la venta revisado, con algo más de 90.000 entradas, unas 12.000 de ellas nuevas, después de una segunda edición en 1998 y de haber vendido más de 300.000 ejemplares en 40 años.
En un primer momento saldrán a la venta 20.000 ejemplares, buena parte de ellos ya reservados.
El María Moliner fue revolucionario en 1967 porque partió de la última edición del diccionario de la Real Academia Española (RAE), que databa de 1952, aún muy anticuada, para hacer una obra más clara y actual, con un criterio más amplio a la hora de incluir palabras como extranjerismos, usos coloquiales, argot y siglas.
Además, su originalidad residió en incluir un sistema de catálogos de palabras y sinónimos de gran ayuda a la hora de escribir.
Hoy, aunque «ya no es revolucionario», su mayor aportación es «la actualización, el incorporar una información que en tiempos de Moliner no existía, porque la lengua ha ido evolucionando, y los medios de trabajo también», explicó a la AFP Manuel Seco.
Según Seco, que prologa la obra, en esta nueva edición «los editores supieron conservar la sustancia y el espíritu revolucionario del Moliner, y al mismo tiempo supieron renovarlo y perfeccionarlo».
ADSL, blog, chill out, pilates, anisakis, shiatsu, feng shui, ETT, batasuno, batzoki y farlopa son algunos de los muchos términos nuevos que ofrece esta edición.
También actualiza acepciones, como la de «matrimonio», que en la edición de 1998 está formado por «un hombre y una mujer», mientras que en la edición nueva es una «unión de una pareja humana».
Se han suprimido pocos términos y ha incluido muchos otros, entre ellos «muchos anglicismos porque los utilizan los españoles», pero «con explicaciones sobre su pronunciación y además las alternativas castellanas», explicó Joaquín da Costa, lexicógrafo y coordinador de la nueva edición, que adelantó que probablemente se hará una edición de bolsillo, menos costosa.
Da Costa dejó claro que el diccionario «tiene como punto de referencia el español de España», por eso «están señalados los usos americanos».
Pero «hemos incluido gran cantidad de americanismos, todos contrastados con textos», explicó.
Como ejemplos, arquero (portero de fútbol), órale y rayar/rayarse, autoparte, camellar, bacán, boludez, órale y chile (con su catálogo o grupo de palabras chile piquín, chile ancho, chipotle, jalapeño, mulato, pasilla, piquín, poblano y verde o serrano).
El nuevo diccionario se ha puesto a la venta al mismo tiempo en España y en los países latinoamericanos, donde además de venderla las editoriales españolas Gredos y Círculo de Lectores, lo harán la argentina Colofón y la mexicana Nuevo Extremo.