Largas horas de tensión fueron las que se vivieron en la entrada a la Universidad de San Carlos de Guatemala (Usac), esperando la marcha convocada por el Consejo Superior Universitario (CSU), esta mañana.
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Dicha caminata se tenía prevista para las 11:00 de la mañana, saliendo de una gasolinera instalada en las afueras de la casa de estudios, que contó con un aproximado de quinientas personas entre estudiantes, decanos y trabajadores, quienes marcharon hasta la entrada de la Usac, donde la Procuraduría de Derechos Humanos (PDH), con el propósito de resolver el conflicto, instaló la denominada zona cero.
Dicha zona es una línea imaginaria, un espacio neutral donde las personas puedan transitar a manera de evitar enfrentamientos violentos o provocativos por parte de los Estudiantes por la Autonomía (EPA) y el Consejo Superior Universitario (CSU).
Los representantes del CSU, instalados frente a la zona cero, hicieron entrega de una carta dirigida a los representantes de EPA, para que el día lunes se reúnan nuevamente a fin de llegar a acuerdos en los cuales las instalaciones de la Universidad sean abiertas nuevamente.
TENSIí“N
Varias personas que se encontraban en la entrada a la Tricentenaria manifestaron que desde las 5:00 de la mañana se hallaban atentos a lo que sucediera, ya que les habían manifestado que intentarían desalojarlos por la fuerza.
«Nosotros llegamos como a las cinco de la mañana porque dijeron que estarían realizando un desalojo violento, ante esto decidimos unirnos a los compañeros universitarios; nosotros somos trabajadores de los parqueos, y estamos de acuerdo en que se luche por la autonomía, pero también estamos en contra de que la cierren porque yo vivo de lo que saco en los parqueos».
El decano de la Facultad de Ciencias Químicas y Farmacia, í“scar Cóbar, aseguró: «no hemos podido encontrar el equilibrio en la principal petición de ellos, que fundamentalmente es que no abren el campus universitario hasta que no se suspendan las elecciones a vocal primero y segundo ante juntas directivas, como lo ordenó la Corte de Constitucionalidad».
A decir de Cóbar, de no ser acatada la solicitud de abrir las instalaciones universitarias continuarán con el diálogo, pero de no lograr un acuerdo estarán tomando medidas legales, como sanciones administrativas vía los reglamentos universitarios y posteriormente pueden pasar las acciones legales ya a nivel nacional.
Los representantes de EPA manifestaron que aún no se llegado a ningún acuerdo y ante esto continuarán con las medidas de mantener cerrada la casa de estudios.