Tensión en el Congreso


En torno al café se desató una fuerte discusión hoy en el Congreso de la República, al enfrentarse el presidente de Anacafé, con miembros de Fedecocagua.

Para exigir la renuncia de Christian Rasch, presidente de la Asociación Nacional del Café, Anacafé, representantes de más de 30 mil caficultores integran la Federación de Cooperativas Agrí­colas de Producción de Café de Guatemala (Fedecocagua), irrumpieron en una reunión dirigida por la diputada Elizabeth Donis, de la UNE y Rasch.

Karen Cardona
lahora@lahora.com.gt

Gerardo de León, delegado presidencial para los pequeños productores de café, en Anacafé, y gerente de comercialización de Fedecocagua, declaró que la asamblea en pleno habí­a resuelto declarar non grato al ejecutivo. Además, lo señalaron de haber desaparecido 13 millones de dólares, sin contar casos de discriminación racial, al haber despedido a Rubén Darí­o Pacay, cooperativista, por tener rasgos indí­genas.

Las acusaciones contra Rasch hicieron que la reunión subiera de tono en más de una ocasión, cuando De León lo señaló de fungir como presidente de Anacafé, aún cuando la ley prohí­be que un empresario que se dedica a la exportación de este producto ostente este cargo. Los enardecidos caficultores no perdieron la oportunidad de denunciar al ejecutivo, frente a los diputados, de usurpar la Presidencia de Anacafé, pues afirman que Rasch no tuvo los votos suficientes para llegar a la dirección.

Se volverán a ver

En medio de ánimos caldeados, Christian Rasch abandonó el salón de sesiones de la bancada oficial, no sin antes comprometerse con los cooperativistas a volver a reunirse con ellos el próximo 29 de mayo para solventar la situación, pues dice estar abierto al diálogo.

«Estamos en pláticas, ellos tienen la representación de ocho miembros en la Junta Directiva de Anacafé y vemos claramente que la institución apoya a las nuevas cooperativas y pequeños productores. Racismo no hay, yo soy guatemalteco, de la quinta generación de guatemaltecos en el paí­s y estoy aquí­ para despejar sus inquietudes», dijo Rasch, mientras guardaba la serenidad, pues detrás de él, De León lo acusaba en voz alta de desví­o de fondos y racismo.

Las razones

Aunque Rasch no quiso ahondar en las razones por las que los agremiados a Fedecocagua exigen su renuncia, dijo que la persecución podrí­a obedecer a que como Presidente de Anacafé ha apoyado a todos los caficultores y no sólo a sus acusadores, pues estos últimos representan «apenas el 3% de todo el café del paí­s».