Temen alzas y falta de comida


Los cubanos temen un alza de precios y falta de comida tras el golpe de dos huracanes, ante lo que el gobierno de Raúl Castro alista medidas para frenar la especulación y acelerar la producción de alimentos, alertando sobre «seis meses duros» que hay por delante.


Una ola de rumores que dicen que todo se pondrá pronto por las nubes se desató esta semana y llevó a muchos a comprar en las tiendas de ví­veres, con desabastecimiento por estos dí­as.

«Dicen que va a subir el aceite, el jabón y la cerveza, eso es lo que anda en la calle, pero nada todaví­a. ¿Irán a aumentar los precios y dejar los salarios en el mismo lugar?», dijo un empleado de un pequeño paladar -restaurante- de La Habana.

Ante la inquietud de la gente, el viceministro de Finanzas, Rubén Toledo, anunció la noche de este viernes que no hay decisión de aumentar el precio de productos «altamente sensibles».

En un recorrido por las zonas de desastre, el presidente Raúl Castro pidió «trabajo» y «paciencia» a la población, y dijo que «poco a poco» se resolverá la insuficiencia del salario (17 dólares en promedio), y se eliminará la doble moneda (divisa y pesos cubanos devaluados) pero «en cuatro o cinco años».

«Vamos a hacer un acopio de todos los recursos que podamos y aunque larguemos la tira del pellejo, vamos a resolver estos problemas», manifestó, al señalar que antes es necesario enfrentar la emergencia.

Sin precedentes en la historia del impacto de los huracanes en Cuba, Ike y Gustav dejaron -además de siete muertes- decenas de miles de damnificados y más de 5.000 millones de dólares en pérdidas, al arrasar con cultivos, medio millón de viviendas e infraestructura agrí­cola, social y energética.

El viceministro de Agricultura, Alcides López, precisó que los dos ciclones dañaron un 30% de los cultivos, 111.000 hectáreas sembradas, en buena parte de plátano y tubérculos, básicos en la dieta de los cubanos.