Temas cotidianos


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1. ARJONA. ¡Joder! Exclamaría mi amigo español. Con tanto asunto importante qué tratar, con tanta problemática y oportunidades, con tanta corrupción e injusticias, con tanto desempleo y delincuencia nos ponemos a discutir acerca de Ricardo Arjona. Hasta yo, obviamente, me incluyo entre los comentaristas.

Luis Fernández Molina


Claro, existe la libertad de expresión y en ese contexto todo mundo es libre de opinar lo que quiera. Sin embargo hay diálogos o debates de altura que enriquecen. Existen por otro lado las discusiones bizantinas que no llevan a ninguna parte y solo expresan rencores, fastidio o falta de oficio. La temática sobre Arjona hay que visualizarla desde dos perspectivas: a) Su música, su arte, su ejecución;  y  b) Su personalidad, su forma de ser. Lo primero es cuestión muy subjetiva por ende no hay mucho que hablar pues depende del gusto de cada quien; a algunos les encanta la música clásica y a otros la cumbia, a unos la trova y a otros el rock; y aún entre los clásicos prefieren unos a Tchaikovski, algunos a Chopin y otros Mozart. Entre los rockeros también hay una panoplia de afinidades: rock metálico pesado o rock suave. Hay gente que le gusta la música de Arjona, por cierto que es mucha y rebalsa los escenarios, y a otros les parece monótona y aburrida. Mera cuestión de pareceres. En cuanto a lo segundo, es una cuestión muy privada; si es presumido, pedante, o si es amable, etc. pues no lo sé, pero siendo su vida personal, mientras no trasgreda los derechos de terceros, tiene derecho a llevarla como quiera; como profesional del espectáculo sabe que su momento de acción se desarrolla en los escenarios. El artista se debe a su público; pero la persona individual tiene derecho a llevar su vida particular como desee. Algunos le critican que es distante o arrogante. Yo pregunto ¿Acaso no tiene derecho a su vida privada? ¿Acaso no tendría razones de sobra para ser presumido? Y sobre todo hay otra pregunta ¿Cuántas personas con una pizca del éxito de Arjona  son acaso mucho más pedantes y arrogantes? Yo no me considero fan de la música en general y soy poco conocedor, por eso no emito mayor opinión; pero sí soy un guatemalteco de sentimientos profundos y en ese contexto sí agradezco a Ricardo Arjona que lleve en alto el nombre de Guatemala.

2. GOBIERNO DE GUATEMALA. Mis recuerdos repasan los 26 años de la historia constitucional reciente y se me repiten los desplegados publicitarios de Gobierno de Álvaro Arzú, Gobierno de Alfonso Portillo, Gobierno de Óscar Berger, Gobierno de Álvaro Colom. ¿Acaso el gobierno era de ellos? Por eso quiero señalar el buen tino que tiene el actual gobierno de anunciarse siempre como “El Gobierno de Guatemala”. Así debe ser.

3. FACTURAS. Qué bien que la nueva ley sanciona la emisión de facturas y otros documentos contables con caracteres ilegibles. En muchos lados las máquinas registradores imprimen (¿?) los documentos con una tinta que apenas se lee y en otros casos la impresión electrónica (papel térmico) es de muy mala calidad al punto que uno guarda los comprobantes y cuando los saca para recopilar no se lee nada. Sencillamente se borra “la tinta” y el documento es un papel en blanco que no sirve para nada. Por otra parte lástima que no se estableció cierto orden para la impresión mecánica de facturas; para leer el NIT o la fecha de emisión hay que sumergirse en una serie de datos secundarios (fecha de autorización, hora, claves internas, etc.) antes de localizar la fecha, el monto.