Técnicos azucareros inician capacitación en Guatemala


Más de un centenar de técnicos de América Latina y el Caribe estudiarán durante cuatro dí­as, en Guatemala, los avances tecnológicos de la industria azucarera, en el marco del séptimo congreso de un sector capital para las economí­as de muchos paí­ses de la región.


«Es el momento de aprovechar los abundantes recursos naturales con que contamos en nuestros paí­ses para convertirlos en fuente de trabajo, alimentos y riqueza en general, y consolidar una sociedad justa, amable, próspera y de paz», afirmó Gustavo Sagastume, presidente del Comité Organizador del evento.

Según el programa establecido, los participantes en el foro continental conocerán lo relacionado con el panorama económico de América Latina y las perspectivas del sector energí­a y de los mercados del azúcar.

También conocerán acerca de las innovaciones tecnológicas en el proceso de transformación del azúcar en etanol.

El experto en agroindustria costarricense Carlos Saénz opinó que los programas de mezcla de alcohol con gasolina, con fines energéticos, constituyen una gran oportunidad para los paí­ses de la región y resaltó la importancia de mejorar las prácticas tecnológicas.

En el marco de la inauguración del cónclave, el presidente en funciones de Guatemala, Rafael Espada, admitió que la industria azucarera es uno de los sectores económicos más importantes de este paí­s centroamericano, así­ como en toda América Latina.

«En Guatemala ustedes saben que representan el 25% de la producción agrí­cola y cerca del 14% de las exportaciones de este paí­s. Emplean a más de 300.000 guatemaltecos que participan activamente con ustedes. Es una industria tremendamente fuerte», subrayó el dignatario.

En su discurso, Espada también reconoció la visión de la industria azucarera de Guatemala no solo de generar riqueza, sino de trabajar en pro del ser humano, situación que, en su criterio, es la base principal del desarrollo de todos los paí­ses.

«Yo soy defensor, amigo y promotor de la industria azucarera guatemalteca. Crecieron económicamente muy bien, pero también hicieron lineamientos sociales y educativos, que ayudaron mucho a las comunidades en las que ellos trabajan y forman», resaltó Espada.

Entre los paí­ses participantes se encuentran algunos de los grandes productores de la región como Cuba, República Dominicana, Brasil, Colombia, Guatemala, El Salvador, Honduras, Nicaragua, Costa Rica, Estados Unidos y México.