«No porque así haya sido, significa que así deba ser»; esa es la premisa de la obra teatral «El círculo», la cual busca reflejar las relaciones desiguales interétnicas y de poder que se dan en la sociedad.
lahora@lahora.com.gt

En el marco de la campaña por la convivencia cultural que impulsa la Comisión contra la Discriminación y el Racismo (Codisra), se desarrolló la puesta en escena de la pieza teatral a cargo de seis jóvenes miembros del grupo Kaji»Toj» (día para recibir ofrenda por los buenos actos y para pagar por los malos), que mediante la pantomima y los sonidos guturales pretenden despertar una serie de emociones. Ello, para propiciar un diálogo.
La obra expone la historia de un extranjero que llega a tierras vírgenes, y se sorprende de su descubrimiento, sobre el que tiene otra perspectiva: la utilidad que la tierra le puede generar, y por lo que «enloquece» al percatarse de ello.
No obstante, la tierra tiene propietarios, pero el explorador descubre a un miembro de la comunidad inconforme y le seduce para hacerle su aliado y así lograr su objetivo: apropiarse de la tierra y explotar el trabajo de los antiguos propietarios, imponiendo sus costumbres y creencias.
La puesta en escena se desarrolla sin diálogos durante casi 50 minutos, y ha sido presentado recientemente a un grupo de maestros en la sede de Codirsa.
Nicolás Juárez, uno de los actores, explica que buscan generar ideas a través del uso de los gestos, movimientos corporales y los sonidos guturales. «No se plantean ideas concretas, porque se busca que el público las identifique e interprete», comenta.
El desarrollo de la obra sucede dentro de un círculo, el cual, según Juárez, «representa esos hechos y acciones que se repiten y se repiten y se convierten en un círculo, entonces la idea es poner una especie de barrera para tratar de romper el círculo y desnaturalizar hechos cotidianos», apunta.
TEATRO DE CALLE
La propuesta de Kaji»Toj» surgió hace un año, la cual representa una creación colectiva del grupo que ha trabajado en coordinación con otras organizaciones sociales en procesos de sensibilización a través del teatro, entre ellos el foro intercultural Canek.
Según Juárez, para crear los personajes (cuatro en total, que representan los cuatro elementos y los cuatro puntos cardinales) se tomaron elementos de todas las identidades culturales y se establecieron papeles más teatrales que generen emociones y sentimientos espontáneos en las personas.
«En la calle la gente no tiene todo el tiempo del mundo, por lo que tienes que generar gestos más grandes, incluir mucho color y movimiento», manifiesta Juárez.
Los temas que aborda el grupo son elegidos y son de interés colectivo de donde surgen las propuestas. «Elegimos una sobre la cual comenzamos a desarrollar investigación hemerográfica y generamos imágenes», dice Juárez.
«Nos consideramos generadores de caos; creemos que el teatro es la excusa para poder hablar, no pretendemos persuadir a nadie, estamos tratando de generar discusión y nuestra herramienta es el teatro», apuntó.
Vilma Sánchez, comisionada presidencial contra la discriminación y el racismo, contó que la obra de teatro y el foro que se desarrolla al concluir la misma, forman parte de una propuesta no masiva, para sensibilizar a la población, principalmente a la juventud, sobre la discriminación y el racismo que existe en el país.
Según Sánchez, esta es la primera ocasión en la que se incorpora una actividad lúdica para abordar el tema de discriminación y racismo, lo cual se decidió a raíz de un sondeo de opinión que se elaboró después del lanzamiento de la primera campaña que efectuó Codisra. «Desarrollamos actividades lúdicas para llegar a la juventud», señaló.
Sánchez indicó que esperan replicar este ejercicio a mayor público, por lo que se ha planificado llevarla a espacios más grandes en los cinco departamentos donde tienen oficinas regionales: Huehuetenango, Izabal, Quetzaltenango, Santa Rosa y Petén.
NICOLíS JUíREZ
Actor