Tareas pendientes


Alejandro_Quinteros

Ya pasaron varios días desde que concluyó el período ordinario de sesiones del Congreso de la República. Aun durante la semana anterior hubo dos intentos para reunir el Pleno y realizar las interpelaciones solicitadas por el bloque LIDER a los ministros de Cultura y Educación. Sin embargo, uno de los intentos nunca inició por falta de quórum y el otro fue suspendido por el mismo motivo luego de haber iniciado.

Alejandro Quinteros


Al día de hoy parece difícil que se lleven a cabo las interpelaciones en lo que queda del año, por lo que podría suponerse que el próximo período ordinario de sesiones iniciaría con una agenda bloqueada y sujeta a la voluntad política para avanzar que tengan los diputados del bloque interpelante. Mientras tanto son muchas las tareas pendientes que tiene el Congreso y que cada día que se atrasan sólo provocan más retraso al país y por ende a sus habitantes.

Entre esas tareas pendientes está la discusión y eventual aprobación de las reformas a la Ley Orgánica del Organismo Legislativo que es la ley que rige el actuar de los Diputados al Congreso de la República y que regula la forma en que se deben llevar a cabo muchos procesos y procedimientos, entre ellos las interpelaciones, así como la presentación de enmiendas a una ley que está en discusión y el orden que debe seguirse en el Pleno. Las reformas a esta ley deben dirigirse a hacer más ágil y transparente la gestión parlamentaria sin dejar de tomar en cuenta cuestiones relativas a sanciones a los Diputados que la transgredan, pues hoy por hoy cualquiera puede hacer prácticamente lo que le dé la gana.

Otra de las tareas pendientes es la revisión de las diversas propuestas de reforma a la Ley Electoral y de Partidos Políticos, que si no se lleva a cabo a más tardar en 2013, haría muy difícil su aplicación para el proceso electoral de 2015. Las propuestas que ya tiene el Pleno en su poder, aún tienen varias falencias relacionadas a la mejora de la representatividad en los cargos públicos a partir de la democratización real de los partidos políticos y también de la mejora en el sistema de elección de nuestros representantes. Una eventual reforma electoral podría significar un gran avance para el país, pero también un retroceso en cuanto a que la dificultad de llevarla a cabo de manera seria provoca que sea una reforma con una duración de largo plazo y cualquier consecuencia que tenga la tendremos que sufrir los guatemaltecos por un buen tiempo.

Finalmente y no menos importantes, quedan como tareas pendientes varias de las leyes relativas a la transparencia. Y es que un gobierno no puede exigir más fondos a sus ciudadanos si a cambio no les entrega las herramientas necesarias para fiscalizar su uso y para garantizar su manejo limpio y bien priorizado. Entre esas leyes de transparencia hay dos que quizás podrían ser las primeras en conocerse pues han sido de alguna forma discutidas. Una de ellas es la Ley Orgánica del Presupuesto, que con una reforma positiva mejoraría el uso de los fondos públicos mediante la base de programas y resultados. Otra es la Ley de la Contraloría General de Cuentas, que podría generar los mecanismos para que haya un mejor control del uso del dinero de los guatemaltecos.

Estas reformas de ley y muchas otras, son tareas pendientes de los Diputados y requieren su pronta atención. Es nuestro deber como ciudadanos estar atentos a que estos temas no se queden en el tintero y se sigan perdiendo oportunidades para el país.