Tanques del ejército cañonearon hoy vecindarios de la convulsionada ciudad de Homs, un día después que la Asamblea General de las Naciones Unidas condenó las violaciones a los derechos humanos cometidas por el régimen, dijeron activistas.
El Observatorio Sirio por los Derechos Humanos informó que los proyectiles llovían en los vecindarios de Baba Amr, Bayadah, Khaldiyeh e Inshaat. Los soldados sirios han estado atacando ese sector desde el 4 de febrero. Videos de aficionados mostraron por lo menos un tanque que cañoneaba Baba Amr.
Homs, una provincia en el centro de Siria que llega hasta la frontera con Líbano en el oeste y hasta los límites con Irak y Jordania al este, ha sido uno de los centros clave del levantamiento de 11 meses contra el régimen autoritario del presidente Bashar Assad.
Mientras el movimiento opositor se ha militarizado más en los últimos meses con desertores del ejército enfrentados a las fuerzas del régimen, los rebeldes han tomado control de pequeños sectores de la provincia, incluso vecindarios en la ciudad de Homs y el pueblo cercano de Rastan.
El jueves, el secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, acusó «casi con certeza» al régimen sirio de cometer crímenes de lesa humanidad. La Asamblea General de la ONU también votó por enorme mayoría una resolución que condenó enérgicamente las violaciones a los derechos humanos por parte del gobierno de Assad. Según la ONU, más de 5.400 personas han muerto desde marzo en la sangrienta represión del régimen.
La Asamblea General de la ONU, de 193 miembros, votó 137-12 a favor de una resolución patrocinada por naciones árabes que insta a Assad a ceder el poder a su vicepresidente y poner fin inmediato a la represión. Hubo además 17 abstenciones.
Aunque no hay vetos en la Asamblea General y sus resoluciones no son obligatorias, reflejan la opinión mundial. Rusia y China, que vetaron recientemente una resolución similar en el Consejo de Seguridad de la ONU, votaron en contra de la resolución, junto con Corea del Norte, Irán, Venezuela, Cuba y otros que acataron la apelación siria.
El elevado número de votos a favor el jueves representó la condena internacional más firme hasta ahora al régimen de Assad.
«Hoy, la Asamblea General de la ONU envió un mensaje claro al pueblo de Siria: el mundo está con ustedes», dijo la embajadora estadounidense, Susan Rice. Assad «nunca ha estado más aislado. Una rápida transición a la democracia en Siria ha concitado el apoyo resonante de la comunidad internacional. Debe producirse un cambio ahora».
El Observatorio también reportó choques entre soldados y desertores en la provincia oriental de Deir el-Zaour, donde dijo que murieron un civil y un soldado.
Se anticipan más protestas contra el régimen después de las oraciones del viernes mientras los activistas convocaban a manifestaciones en apoyo de la «resistencia popular».
Condena
La Asamblea General de la ONU aprobó ayer una resolución que respalda un plan de la Liga Árabe que pide al presidente de Siria que dimita y que condena enérgicamente las violaciones de los derechos humanos durante su régimen.
La votación en el organismo mundial de 193 miembros fue de 137-12, con 17 abstenciones. Varios países se quejaron inmediatamente después de que no pudieron votar debido a problemas con la máquina de votación de la ONU.
Los partidarios de la resolución esperaban una gran mayoría a favor del texto para enviar un mensaje claro al régimen del presidente Bashar Assad para que ponga fin inmediatamente a la sangrienta represión que ha provocado la muerte de 5.400 personas y para que entregue el poder a su vicepresidente. La medida tuvo más de 70 copatrocinadores y obtuvo el apoyo de más de dos tercios de la Asamblea General.
«Hoy, la Asamblea General de la ONU envió un claro mensaje del pueblo de Siria: el mundo está con ustedes», dijo la embajadora estadounidense Susan Rice en un comunicado. Assad «nunca ha estado más aislado. Una rápida transición a la democracia en Siria ha logrado el apoyo rotundo de la comunidad internacional. Ahora tiene que venir el cambio».
Las resoluciones de la Asamblea General no pueden ser vetadas y no son vinculantes legalmente, pero reflejan la opinión mundial sobre temas importantes.
La transferencia de poder al vicepresidente sirio es parte del plan de la Liga Árabe para un gobierno de transición que fue aprobado el 22 de enero. Hace un llamado para el establecimiento de un gobierno de unidad nacional en un plazo de dos meses a fin de prepararse para elecciones parlamentarias y presidenciales bajo supervisión internacional.
Rusia y China, que vetaron una resolución similar en el Consejo de Seguridad, votaron en contra de la resolución junto con Corea del Norte, Irán, Venezuela, Cuba y otros países que hicieron eco de la apelación de Siria a votar «no».
El embajador sirio ante la ONU, Bashar Ja’afari, advirtió que la resolución envía a los extremistas el mensaje de que «la violencia y el sabotaje deliberado» son aceptables y conducirán «a más caos y más crisis».
El vicecanciller ruso Gennady Gatilov calificó la resolución de la asamblea como «desequilibrada» al asegurar que «dirige todas las demandas al gobierno y no dice nada sobre la oposición», según agencias noticiosas rusas.
La resolución condena «toda forma de violencia, independientemente de dónde viene, y exhorta a todas las partes en Siria, incluidos los grupos armados, a detener de inmediato todo acto de violencia o represalias», como pidió la Liga Árabe.
Sin embargo, los países árabes rechazaron el martes las enmiendas propuestas por Moscú, que ha mantenido vínculos estrechos con Damasco desde la Guerra Fría, cuando Siria era gobernada por Hafez Assad, el padre del actual presidente.