TALLER PARA APRENDER A ESCUCHAR


logito

– Su nombre ¿me dijo que era? – Werner Wagner. -¿De los Werner adiestradores de ecuestres? – Si, de esos mero, creo – Y, si no me equivoco usted está por acá para tomar el curso de “Superación de la timidez”. – No, yo vine por el de “Aprender a hablar en público”. – Si, si, da igual ¿y viene preparado? – Pues, sí. –

Mario Escribá

Perfecto, entonces súbase a la palestra, corra la cortina y descubrirá a treinta alegres oyentes del taller “Aprenda a escuchar atentamente”, háganos el favor de entretenernos por lo menos cinco minutos hablando de cualquier cosa que se le ocurra, gracias.  …– Si, mi nombre es Werner y me gustan los Beatles, llevo la U por la noche porque ya quedan pocos vampiros y no le temo al chiflido de las balas… por todo ello resulta necesario aprender a concentrarse, ya que hace falta poner atención hasta para hablarle a los caballos…  – Bien hecho muchacho, ¿ya lo ve? tuve que pararlo porque ya le soportamos exactamente once minutos, y felicidades porque usted, como todos en este país, no necesitamos del curso para aprender a hablar si no el de aprender a escuchar, diríjase al salón seis por favor, allí le entregarán su certificado./ – Hola, buenos días. – Sí, ¿dígame?  – El profesor me informó que pasara por acá para lo del diploma. – No, éste es el taller de “Lenguaje a señas”. – Si usted me lo permite, me quedo. – Acomódese cerca de la ventana, pero le recuerdo que éste curso es para sordo-mudos. – Da igual, siempre es interesante saber de todo, gracias.