En la actualidad, la hepatitis «B» es una de las enfermedades más peligrosas, al grado que según datos de organismos internacionales, constituye la novena causa de muerte en el mundo. Se trata de un virus que ataca al hígado, y que según los expertos, es cien veces más infeccioso que el del sida.
Cada año, el 1 de diciembre, se aprovecha a nivel mundial para llamar la atención sobre el sida, pero lamentablemente no se hace lo mismo con el caso de la hepatitis «B», a pesar que el 19 de mayo es el Día Internacional de la lucha contra esa enfermedad.
Es una afección silenciosa que por lo general no presenta síntomas notorios hasta que se ha propagado, y el daño en el hígado ya es muy severo. Muchas personas son portadoras del virus, pero lo ignoran y pueden morir de un cáncer hepático. Se transmite por las mismas vías de contagio que el sida, entre ellas las relaciones sexuales libres.
Hasta ahora no existe curación y las únicas armas para hacer frente a este flagelo son las medidas de prevención, entre ellas una vacuna que desde hace algunos años se aplica a nivel mundial.
En los países más avanzados se ha recurrido a trasplantes de hígado para salvar a los enfermos, pero es un procedimiento muy costoso. En Guatemala todavía no se dispone de los mecanismos tecnológicos para ello.
Sin embargo, en los últimos días se habló de esa posibilidad en ocasión de la visita que una brigada de 20 doctores y paramédicos de la República de China en Taiwán, realizó a nuestro país por el período de dos semanas en el presente mes de septiembre, brindando asistencia en las zonas rurales carentes de recursos de salud.
La delegación estuvo encabezada por el doctor Chen Chao-long, Superintendente del Hospital Conmemorativo «Chang Gung» de la ciudad de Kaohsiung de Taiwán, quien firmó con el Ministro de Salud Pública de Guatemala, doctor Ludwig Ovalle Cabrera, un memorándum de intercambios académicos y cooperación científica.
Uno de los aspectos sobresalientes de ese documento, es que con la ayuda a ser prestada por el hospital de Taiwán, se espera que Guatemala pueda contar muy pronto con su propio equipo para realizar trasplantes de hígado.
El doctor Chen reveló que su hospital brindará asistencia médica a largo plazo a Guatemala, a la vez que anunció el ofrecimiento de becas a 10 doctores guatemaltecos para que viajen a Taiwán con el fin de profundizar sus conocimientos médicos avanzados.
Sin duda, la cooperación de Taiwán contribuirá a mejorar la salud del pueblo de Guatemala, encendiendo una luz de esperanza para los enfermos con la hepatitis B, además de consolidar los históricos y fraternales lazos de amistad existentes entre los dos países.