Taiwán tranquiliza a sus aliados


El presidente de Taiwán Ma Ying-jeou tranquilizó el lunes a sus aliados de América Central al explicar que el fortalecimiento de sus relaciones con China no pondrá en peligro su estatuto.


Ma, que asumió sus funciones hace un año, aplica un nuevo modelo de relaciones con China para poner fin a una década de discordias entre ambos paí­ses en torno al reconocimiento internacional de la isla.

Ambos paí­ses se acusaban mutuamente de ofrecer a otros Estados grandes cantitades de dinero para incentivarlos a reorientar su lealtad y apoyo, especialmente en ífrica, América Latina y el Pací­fico.

Hasta ahora, sólo 23 naciones reconocen formalmente la independencia de Taiwán, declarada en 1949 al término de una guerra civil.

«Esperamos que esa pequeña reconciliación se extenderá al terreno diplomático para evitar un empeoramiento de la rivalidad para obtener nuevos aliados» explicó Ma a un grupo de responsables latinoamericanos de visita en Taipei.

«Pero estos esfuerzos no afectarán la amistad a largo plazo con nuestros aliados. No cesaremos ni reduciremos los proyectos de cooperación con sus paí­ses», agregó.

Ma viajará este martes de Taiwán hacia Belice y Guatemala, con una escala en Los Angeles (Estados Unidos), con el fin de fortalecer los lazos con ambos paí­ses.

El presidente asistirá además a la ceremonia de investidura del presidente Mauricio Funes en El Salvador y se entrevistará con los lí­deres de Honduras y Nicaragua, antes de regresar a Taipei el 4 de junio, ví­a Seattle.

China, que reinvindica a Taiwán como parte de su territorio, protestó en repetidas ocasiones por las escalas en Estados Unidos del predecesor de Ma, Chen Shui-bian. La posición independentista del ex presidente provocaba frecuentemente la ira de China.

Sin embargo, las relaciones mejoraron mucho desde que Ma llegó al poder, pues su partido, el Kuomitang, tiene un discurso más amigable con China.