cesarguzman@yahoo.com
Tú no eres justo si sólo das las sobras de tu abundancia, si no existe cordialidad en ti, si no pones amor en el regalo que das.
Tú no eres justo si no esperas nada de mí, porque entonces será que yo te soy indiferente si de mí no puedes obtener provecho.
Tú no eres justo si piensas que soy pobre porque no poseo la riqueza material que tú ostentas, si crees que soy haragán porque cada día dedico un minuto para cultivar mi espíritu.
Tú no eres justo si crees que yo dependo de ti porque tú no ves tus propias dependencias, si crees que soy tonto porque aún encuentro algo de valor en las personas.
Sólo serás un hombre justo si tú me consideras tu hermano, si no te aprovechas de mi debilidad y mi pobreza, si crees que somos iguales aunque tú vayas cubierto de joyas y yo vista con andrajos.
Serás un hombre justo si ves al hambriento pedir y no dejas su mano vacía, si sabiendo que todo hermano tuyo tiene derecho a un lugar en la vida y reconociendo tu medida aprendes a imitar a los más grandes y a ofrecer tu mano a los más pequeños que tú.
Cuando la justicia reina, siempre hay paz entre los hombres.