Suu Kyi condena represión


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La dirigente opositora Aung San Suu Kyi criticó públicamente hoy la represión contra manifestantes en una mina del noroeste de Mianmar y dijo que la población necesita una explicación de la acometida violenta que lesionó a decenas de personas, incluidos monjes budistas.

Por YADANA HTUN MONYWA / Agencia AP

Al mismo tiempo declaró en su discurso ante habitantes de la ciudad de Monywa que los manifestantes podrían tener que aceptar una solución negociada en aras del honor nacional.

Ahora legisladora después de varios años como prisionera política de la junta, Suu Kyi recibió una bienvenida de heroína en Monywa, donde los habitantes fueron sacudidos por la mayor represión gubernamental a una manifestación desde que el presidente reformista Thein Sein asumió el puesto el año pasado.

Iba a visitar el área antes de la represión para escuchar las quejas de los manifestantes y dijo que intentaría negociar o mediar en el conflicto en torno a la mina, que según los inconformes está provocando problemas ambientales y sociales.

En declaraciones el viernes ante una multitud de más de 10 mil personas, Suu Kyi especificó claramente que no desea una confrontación, pero dijo que la gente tiene derecho a preguntar por qué las autoridades reprimieron con tanta dureza a los manifestantes no violentos.

«Quiero preguntar: ‘¿Cuál fue el propósito de hacer esto?’ Francamente, no hay necesidad de actuar así», afirmó, y los asistentes gritaron: «¡Así es!»

«No estoy diciendo esto para agitar a la gente», continuó. «Nunca convenzo a la gente agitándola. Le explico a la gente de forma que ellos puedan decidir al pensar».

Activistas y monjes budistas que argumentan que la mina de cobre Letpadaung está provocando problemas ambientales y sociales la habían ocupado 11 días antes de que la policía empleara cañones de agua, gases lacrimógenos y bombas de humo para romper la protesta el jueves en la madrugada.