Suspicacias por propuesta de reelección de Uribe


La más reciente marcha a nivel mundial en contra de las FARC pudo haber favorecido a la imagen de ílvaro Uribe, presidente de Colombia, en su búsqueda de su reelección a la primera magistratura.

Seguidores de ílvaro Uribe reactivaron un plan para reformar la Constitución y conseguir un tercer periodo del presidente colombiano, justo luego de una masiva manifestación contra las FARC, generando suspicacias sobre una capitalización de la protesta con propósitos electorales.


El partido de la U (Unidad Nacional), el principal de la coalición que respalda a Uribe, anunció ayer que espera reunir cinco millones de firmas para impulsar la reforma, pese a las crí­ticas, provenientes incluso de lí­deres cercanos al mandatario que lo considera inoportuno.

Ese anuncio se produjo menos de 48 horas después de las marchas contra la guerrilla de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) que congregaron a millones de personas en más de 165 ciudades colombianas y del exterior.

Los organizadores de esa protesta habí­an desautorizado cualquier propósito de manipularla con fines polí­ticos, a pesar de que familiares de los cerca de 43 rehenes «canjeables» de esa guerrilla y la oposición anticiparon la intención del gobierno de presentarla como un plebiscito a su favor.

«No tiene ninguna relación nuestra propuesta con la marcha, aunque ella demuestra que los colombianos apoyan la lucha contra las FARC, bandera de este gobierno» aseguró el senador Luis Guillermo Giraldo, autor de la propuesta para reelegir a Uribe.

Por su parte el portavoz del opositor partido Liberal, Héctor Elí­ Rojas, la calificó como una maniobra electoral con el propósito de apropiar en favor del presidente los resultados de la protesta cí­vica.

Rojas denunció que la propuesta trata de «desvirtuar la democracia con el intento de perpetuar a un caudillo en el poder», y anticipó que podrí­a ocurrir como en Venezuela, donde la propuesta de reelección indefinida del presidente Hugo Chávez fue rechazada en un referendo.

«Después de tanto enfrentamiento verbal entre ambos (presidentes), definitivamente terminan pareciéndose», comentó el congresista, en referencia a la disputa diplomática que desde noviembre mantienen los dos paí­ses vecinos, por la decisión de Uribe de interrumpir la mediación de Chávez para obtener la liberación de los rehenes de las FARC.

De concretarse la propuesta del partido de La U, serí­a la segunda ocasión en que se reforma la constitución colombiana para permitir la reelección de Uribe, quien llegó al poder en 2002 prometiendo la derrota militar de la guerrilla.

En 2005 el congreso -en una polémica votación- modificó la Constitución en medio de denuncias de que el gobierno compró con prebendas a dos legisladores opuestos inicialmente a la iniciativa.

El año pasado Uribe, de 55 años, señaló en al menos dos ocasiones que no aspira a mantenerse en el poder, aunque en un enigmático mensaje dejó abierta la posibilidad de buscar una reelección «en caso de una hecatombe», sin especificarla.

Para el senador oficialista Armando Benedetti esa «hecatombe» ya está dada pues no existe un lí­der diferente a Uribe que «dé la talla frente a amenzas como las que plantean Chávez y las FARC».

Por el contrario el poderoso lí­der empresarial Fabio Echeverry, uno de los colombianos más ricos y quien promovió las dos primeras elecciones de Uribe, consideró incoveniente la propuesta. «Es un error monstruoso» comentó.