Suspendidos faraónicos proyectos


La crisis financiera obligó a suspender faraónicos proyectos inmobiliarios en Dubai, como una torre de un kilómetro de altura y una ciudad nueva de casi 90.000 millones de dólares, a la espera de que aclare el panorama.


«En los próximos meses, el mercado buscará indicios de estabilización en momentos en que estamos a punto de tocar fondo», señaló Ian Albert, director regional del grupo de corretaje inmobiliario Colliers International.

Según él, una estabilización del mercado podrí­a ocurrir en el cuarto trimestre, pero la reactivación dependerá del estado de la economí­a mundial.

«Si el mercado mejora en Estados Unidos y en Europa, habrá un impacto positivo en el mundo de los negocios aquí­, y esto se reflejará en los precios inmobiliarios», añadió.

En el otoño boreal pasado, el emirato de Dubai, cuyas ambiciones no parecí­an tener lí­mites, anunciaba construcciones gigantescas, como una ciudad nueva de casi 90.000 millones de dólares y una torre de un kilómetro de altura, alrededor de un centro de negocios de 28.000 millones de dólares.

Pero bajo el efecto de la crisis, estos proyectos y muchos otros están siendo «reexaminados», es decir, están suspendidos, y el parque inmobiliario ya existente fue golpeado de lleno por la crisis.

Emaar, el gigante del sector inmobiliario en Dubai que está terminando la construcción de Burj Dubai -la torre más alta del mundo, que ya superó los 800 metros-, anunció pérdidas de 350 millones de dólares en el segundo trimestre de 2009, debido al quiebre de su unidad JL Homes en Estados Unidos, con un balance negativo de 470 millones de dólares.

Un informe del 3 de agosto muestra una fuerte caí­da de los precios tras varios años de alza, alimentada en parte por la especulación de los compradores extranjeros.

Según el í­ndice de los precios de Colliers International, estos precios bajaron un 48% en el segundo trimestre de 2009, en comparación con el mismo perí­odo de 2008, debido sobre todo a los temores sobre la financiación y sobre la seguridad del empleo de los expatriados, que representan más del 80% de la población del emirato.

Pero en comparación con el primer trimestre de 2009, el í­ndice bajó solamente un 9%.

El precio medio de la superficie edificada bajó a 2.783 dólares el metro cuadrado en el segundo trimestre, en comparación con 3.041 dólares en el primer trimestre, según la misma fuente.

«De acuerdo a nuestras proyecciones, los precios van a tocar fondo a fin de año y estabilizarse durante la primera mitad de 2010. La segunda mitad tiene un potencial de reactivación», indicó Sana Kapadia, vicepresidenta de la unidad de investigación financiera del banco de inversiones EFG-Hermes.

Dubai, que no tiene recursos petroleros significativos, contrariamente a su vecino y socio Abu Dhabi, anunció después del inicio de la crisis que tení­a deudas por 80.000 millones de dólares.

Para poder afrontar los pagos de sus empresas, principalmente las inmobiliarias, el emirato de Dubai emitió bonos del tesoro por un monto de 20.000 millones de dólares, y la mitad fue suscrita por el banco central de los Emiratos írabes Unidos, la federación a la que pertenece.

Otro gigante del sector, Nakheel, constructor de tres islas artificiales en forma de palmera, y de varias otras que representan un mapamundi, está afectado por su endeudamiento y una falta de finanzas. La empresa despidió a 500 empleados al principio de la crisis (el 15% de su personal de entonces) y acaba de despedir a otros 400, según la prensa.