La Agencia Internacional de la Energía Atómica (AIEA) anunció hoy la suspensión de la mitad de sus proyectos de cooperación técnica con Irán, tras la última resolución de condena de la ONU contra Teherán por su programa nuclear.
«Es una medida sustancial (…) porque esa ayuda es un instrumento importante para Irán», declaró un responsable cercano a la AIEA.
Esta fuente subrayó que la Agencia intenta, con su decisión, cumplir el deseo del Consejo de Seguridad de la ONU de «enviar un fuerte mensaje a Irán».
Naciones Unidas adoptó el 23 de diciembre de 2006 una resolución que impuso sanciones a Teherán por su negativa a suspender sus actividades de enriquecimiento de uranio y pidió la suspensión de la ayuda de la AIEA al programa nuclear iraní.
Según un informe confidencial del director de la AIEA, Mohamed ElBaradei, del que la AFP logró una copia, la Agencia suspendió, total o parcialmente, 22 de los 55 proyectos de cooperación directos o regionales que mantiene con Irán.
Esta medida, sin embargo, podrá ser modificada por los representantes de los 35 países del Consejo de Gobernadores de la AIEA, que se reunirán el 5 de marzo en Viena.
El informe y la reunión de marzo coinciden con la escalada de la tensión entre Occidente y el régimen de los ayatolás por sus actividades nucleares.
El uranio altamente enriquecido sirve para fabricar bombas atómicas. Occidente –con Estados Unidos a la cabeza– teme que éste sea el verdadero fin del programa nuclear de los iraníes que, en cambio, afirman tener un objetivo exclusivamente civil.
Washington ha pedido una interpretación estricta de la resolución contra Irán, según una nota distribuida en la sede de la AIEA en la capital austriaca y que fue leída a la AFP.
Un diplomático de un país no alineado cercano a la Agencia precisó, sin embargo, que «la interferencia política en los programas de ayuda y cooperación es algo que los países desarrollados no mirarán positivamente».
El organismo de la ONU responsable de la seguridad nuclear mundial tiene, entre sus objetivos principales, la promoción del uso pacífico de la energía nuclear.
La resolución de la ONU prevé «la cooperación técnica» con Irán pero sólo con «fines alimentarios, agrícolas, médicos, de seguridad o humanitarios» y, en ningún caso, «nucleares».