Personal de la Procuraduría de los Derechos Humanos realizó esta mañana la supervisión de comercios que distribuyen todo tipo de juegos pirotécnicos y en especial la verificación de la venta y distribución de canchinflines o silbadores.
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Luego que los magistrados de la Corte Suprema de Justicia (CSJ) resolvieran en pleno denegar el amparo provisional otorgado al Procurador de los Derechos Humanos (PDH), sobre la producción, distribución y venta de silbadores, la prohibición del comercio de este producto aún sigue firme.
El uso irresponsable de silbadores en los últimos años ha provocado una serie de tragedias, con saldos de víctimas mortales; además se estima que el 65 % de los incendios registrados fueron a causa de los cachinflines.
Carlos Hernández, de la PDH, informó que por parte de CSJ no se ha tenido resuelto nada aún sobre la distribución y venta de silbadores. Personal realizó esta mañana la verificación de los comercios que se dedican a la venta de estos juegos pirotécnicos.
Alrededor de 16 puntos en donde se registra la venta de este producto fue donde se realizó la inspección, agregó Hernández.
«Por el momento no se han encontrado anomalías, pues el personal que comercia con este producto conoce y sabe el riesgo que se tiene al comercializarlo, ya que actualmente se tiene prohibido», finalizó Hernández.
CASOS
En 2005 se reportaron varios casos de incidentes provocados por el uso de los silbadores en el país, los cuales llegaron incluso a cobrar vidas humanas.
Los cuerpos de socorro reportan que a finales de año ocurre la mayor cantidad de incendios en viviendas de asentamientos y áreas marginales por causa del mal uso de esos productos.
OPERACIONES
La institución del Procurador de los Derechos Humanos tiene conocimiento de 18 casos de muertes por causa de los silbadores.