«Supermartes» en EE.UU. será un duelo entre favoritos de cada bando


Las primarias del martes en Estados Unidos serán un mano a mano entre favoritos de cada partido: Hillary Clinton vs Barack Obama por los demócratas y John McCain vs Mitt Romney por los republicanos.


Como en un cruel «reality show», el proceso de selección de los dos aspirantes que se disputarán la Casa Blanca en noviembre se acerca a la hora de la verdad en que quedan dos sobrevivientes por bando y la lucha es sin cuartel.

El 5 de febrero es el esperado «supermartes», que talvez no sea definitivo pero donde están en juego las primarias de 22 Estados con casi la mitad de los delegados en disputa a nivel nacional, incluyendo California y Nueva York.

La salida del demócrata John Edwards y del republicano Rudolph Giuliani, que perdieron esta semana, aclaró el panorama al reducir los candidatos en liza, pero se desconoce cómo se repartirán sus votos los que quedan en carrera.

En la lidia demócrata, Clinton (60 años), favorita en las encuestas (42% a nivel nacional, sondeo Gallup del miércoles), es considerada como candidata del «establishment» polí­tico de Washington y asegura ser la más experimentada.

Obama (36%), de 46 años y senador por Illinois desde 2005, tiene el apoyo de muchos jóvenes y encarna la renovación, pero sus adversarios critican su falta de experiencia, sobre todo en polí­tica exterior.

El primer debate mano a mano este jueves entre Obama y Clinton fue cortés al punto que los interrogaron sobre la posibilidad de una candidatura común a presidente y vice, pero por el momento ambos insisten en sus diferencias.

Una semana antes del «supermartes», el candidato mestizo recibió el apreciable espaldarazo del clan Kennedy, dueño de una parte del alma del partido demócrata conquistada hace medio siglo por John Fitzgerald Kennedy.

La imagen de un «JFK negro» genera una corriente de adhesión en un paí­s golpeado por las secuelas de la «guerra contra el terrorismo» que socavó su estatura moral en el mundo y con una economí­a sacudida por la crisis bancaria de los créditos para la vivienda, que despertó el espectro de una recesión.

Clinton aspira a convertirse en la primera mujer en acceder a la Casa Blanca y eso ya le redituó el voto femenino en varias primarias. Para muchos norteamericanos, su apellido está asociado con una década de prosperidad ininterrumpida durante el gobierno de su marido (1992-2001).

Pero la referencia al pasado es también el talón de Aquiles de la senadora de Nueva York. Obama hizo del cambio generacional uno de sus caballos de batalla y propone salir de la alternancia Bush-Clinton que gobierna desde 1989.

Los republicanos reman mientras tanto contra la corriente del catastrófico balance del saliente George W. Bush y su popularidad abismal. Contrariamente a los demócratas, no tienen figuras de renovación y la pugna es entre veteranos.

Giuliani, que largó favorito, ignoró las primarias iniciales y, como la liebre demasiado confiada de la fábula, cayó esta semana en Florida frente a la tortuga McCain, que avanza lento pero seguro hacia la investidura republicana.

El estrepitoso fracaso del ex alcalde de Nueva York, héroe de la reconstrucción tras los atentados de 2001, descalificó su retórica del miedo como arma de campaña y dejó frente a frente a McCain con el ex gobernador de Massachusetts y rico empresario mormón de 60 años, Mitt Romney.

Al arrojar la toalla, Giuliani anunció su respaldo a McCain, senador de Arizona de 71 años, respetado veterano de Vietnam y figura poco ortodoxa en el campo conservador, capaz de ganar votos en el centro del espectro polí­tico.

Romney, más tradicionalmente en lí­nea con las posiciones de su partido que perdió en 2006 la mayorí­a en el Congreso, ataca a McCain por el flanco de su moderación y se presenta ante los electores como un conservador más fiable.

Otros dos republicanos permanecen en la contienda aunque con escasas posibilidades: el ex gobernador de Arkansas Mike Huckabee y el libertario Ron Paul, que podrí­an convertirse en árbitros del duelo entre McCain (favorito en las encuestas de Gallup del miércoles a nivel nacional con 36%) y Romney (22%).

La eventualidad de una candidatura sorpresa independiente del alcalde de Nueva York Michael Bloomberg quedó definitivamente descartada esta semana cuando uno de sus potenciales principales respaldos, el gobernador republicano de California Arnold Schwarzenegger, anunció su apoyo a McCain.