El subregistro que existe en los casos de violencia contra las mujeres, particularmente cuando el sistema de salud debe identificar las agresiones, golpes, malos tratos y heridas que provocan los hombres a sus parejas cuando asisten a los servicios de emergencia, impide estimar la magnitud del problema y desarrollar políticas públicas de intervención idóneas.
Guadalupe Verdejo, representante de la Organización Panamericana de la Salud (OPS/OMS), en Guatemala, dijo a Cerigua que la violencia basada en el género es una emergencia médica, ya que cuando una mujer es golpeada debe asistir servicios de salud básicos.
Es una cuestión de derechos que debe ser enfocada desde varios ámbitos, no solo en el legal; cuando una mujer es golpea, lo más inmediato es la atención médica, recibir los primeros auxilios y facilitarle información sobre sus garantías fundamentales, para desnaturalizar la idea de que la violencia es normal, aseguró la funcionaria internacional.
De acuerdo con la entrevistada, es muy importante el papel que desempeñan los servicios de salud en Guatemala en los casos de violencia contra las mujeres, porque es un ámbito clave que puede contribuir a identificar ese tipo de casos, documentarlos e incidir positivamente en la denuncia.
Cuando las mujeres o las niñas son asesinadas, se incluyen en una estadística oficial, por lo que el Estado cuenta con números más concretos sobre esos hechos, pero los casos de violencia contra las mujeres son registrados en escasas ocasiones debido a la falta de conocimiento de las autoridades sobre cómo identificarlos, añadió Verdejo.
El subregistro en los casos de violencia contra la mujer es enorme por dos razones: porque las mujeres tienen miedo a denunciar y porque en los hospitales y centros de emergencia, el personal médico no quiere denunciar debido a los procesos legales que luego deben concretar.
Esa situación impide estimar la magnitud del problema, por lo que es fundamental informar e incentivar la denuncia de las mujeres, así como estimularlas para que asistan a los centros de salud para ser atendidas y que desde el Ministerio de Salud se registren los casos y sus características, señaló la representante del citado organismo.
La OPS/OMS iniciará talleres de formación con funcionarios del Ministerio de Salud Pública y Asistencia Social (MSPAS) y el personal médico de los hospitales y Centros de Salud sobre la violencia contra las mujeres.
La medida ayudará a enfocar mejor el problema del subregistro; la Unidad de Género y la Unidad de Pueblos Indígenas, también son áreas determinantes para atacar el problema, ya que son las encargadas de garantizar la transversalidad del tema de las mujeres y de género en los servicios de salud, concluyó Verdejo.
El Ministerio Público registró aproximadamente 45 mil denuncias por el delito de violencia contra la mujer, hasta noviembre del año pasado; unas 110 mujeres han perdido la vida en lo que va del 2012, a nivel nacional.