En reunión celebrada ayer por la Junta Monetaria, se decidió aumentar el 0.25 por ciento a la tasa de interés líder, por lo que ahora este indicador se establece en 5.75%.
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La decisión fue tomada por la Junta Monetaria, ya que, según un comunicado del Banco de Guatemala, «fue necesaria para que el aumento en el ritmo inflacionario total de los últimos meses se revierta y que las proyecciones de inflación converjan a las metas previstas», señala el comunicado.
En la reunión de ayer, la Junta Monetaria conoció el balance de riesgos de inflación y la orientación de las variables indicativas. Luego de conocer los datos, se tomó la decisión. Se concluyó que «prevalece la influencia de factores tanto de oferta como de demanda que generan presiones inflacionarias», refiere el documento.
Entre los fenómenos que enumera la Junta Monetaria, resalta el elevado aumento de precios en el mercado internacional del petróleo, el trigo y el maíz.
La Junta Monetaria también reaccionó de esa manera, debido a que «tanto la inflación total como la subyacente de agosto, se ubicaron por arriba de la meta de inflación», revela el comunicado. Además, también se tomó en cuenta «el comportamiento de la inflación, aunado a la presión de choques de oferta, particularmente la marcada tendencia al alza en el precio internacional del petróleo, que tiene un alto potencial de exacerbar las expectativas de inflación», detalla la Junta Monetaria.
Consecuencias
De acuerdo con el economista Carlos Barreda, del Colectivo de Organizaciones Sociales (COS), la medida de la Junta Monetaria busca detener la inflación y el acelerado aumento de precios que se está dando, especialmente por el aumento en los precios internacionales al petróleo, que tiene un impacto bastante directo en los precios de los productos.
«Con la medida, se espera que la liquidez existente en los bancos para el consumo público, sea encauzada hacia los bonos y títulos del Estado, pues éste es un cliente seguro, y que, al aumentar la tasa, se incentiva esta práctica», menciona Barreda.
Con ello, el impacto directo que tiene es que la inflación se controla. La Junta Monetaria tenía previsto una inflación anual entre el 5.5 y el 6.5 por ciento, pero según los analistas hubiera llegado a alcanzar el 8% anual. Con el aumento a la tasa líder de interés, se podría alcanzar la previsión inicial.
El impacto negativo, según Barreda, es que se desestimula el crecimiento económico, pues el dinero disponible para el público a través de los bancos, es reencauzado al Banco de Guatemala. Además, las tasas de interés en los bancos del sistema tienden a aumentar, debido a que el público debe competir con el Estado, que representa una inversión segura y sin costos de investigación, asegura Barreda.