Unas 18 mil botellas procedentes de la mítica bodega del restaurante La Tour d»Argent, entre ellas tres botellas de coñac de antes de la Revolución Francesa, y grandes tintos de Burdeos, empezaron a rematarse hoy en París, algunas a precios mayores de los previstos.
La subasta, que se desarrolla el lunes y martes en los Salones Hoche, en el centro de la Ciudad Luz, empezó con lotes de grandes vinos sauternes, un vino blanco dulce de la región de Sauternes, en Burdeos, algunos de los cuales se vendieron por sumas cinco veces mayores de las estimadas.
Un lote de tres botellas de un sauternes Chí¢teau Rieussec, de 1971, fue rematado en 650 euros, cuando estaba estimado entre 100 euros y 120 euros por la casa Piasa, organizadora de la subasta, que se prevé recaudará entre 1 millón a 1,5 millón de euros.
Otros vinos blancos de Burdeos se vendieron también muy bien: seis botellas de Chí¢teau Haut-Brion, de 1998, se remataron en 1.400 euros cuando estaban estimados en entre 420 euros y 480 euros.
En la sala, algunos que pensaban llevarse a sus casas botellas con el sello del legendario restaurante con vista al Sena quedaron decepcionados al comprobar que, como se preveía, muchos de los vinos se vendían por sumas superiores a sus estimaciones, seguramente a causa de su procedencia.
«No pude comprar lo que quería. Me había puesto un límite de 200 euros para un lote que se vendió en 250 euros», dijo Frédéric Joffre, de 40 años, que se fue de la subasta con las manos vacías.
Cada una de las botellas lleva el emblema de La Tour d»Argent, una pequeña torre, que simboliza el restaurante fundado en el siglo XVI y cuya bodega es, con más de 420.000 botellas, una de las mayores y más ricas del planeta.
Tras los Burdeos blancos, le llegó el turno a los vinos tintos, de la región del Loira y de Cí´tes-du-Rhí´ne, a los que seguirán luego los Borgoña blancos y tintos.
En la noche será el turno de las estrellas de la venta: tres botellas de cognac, «Clos du Griffier», que datan de antes de la Revolución Francesa.
Las botellas, de 1788, están estimadas en 2.500 cada una, pero esa estimación podría ser ampliamente superada, dada la magnífica procedencia y conservación de las botellas.
Desde que las botellas entran a la bodega de La Tour d»Argent, no vuelven a salir, sólo a la mesa del cliente, señaló André Terrail, el propietario de La Tour d»Argent, cuya lista de vinos pesa 8 kilos y tiene 400 páginas.
En declaraciones a la AFP antes de la venta, Terail destacó que la venta es necesaria para dejar espacio a otros vinos.
«Necesitamos enriquecer nuestra colección con nuevos vinos de nuevas partes de Francia», afirmó Terrail, que indicó que el fruto de la venta permitirá también renovar algunos salones del restaurante, que tiene entre sus clientes a cineastas como Woody Allen y Pedro Almodóvar.