El serbio Novak Djokovic ganó su primer título de Grand Slam en el Abierto de Australia al derrotar al francés Jo-Wilfried Tsonga en cuatro sets, por 4-6, 6-4, 6-3, 7-6 (7/2), ayer en la final en Melbourne.

Djokovic que se convierte a sus 20 años en el primer serbio ganador de un «grande», confirmó su hazaña de semifinales contra el número uno mundial Roger Federer, defensor del título, derrotado en tres sets.
El serbio, número tres mundial desde mediados de 2007, había perdido su primera final de Grand Slam en el último US Open contra el suizo.
Este es el octavo título de la carrera de Djokovic, que había ganado los Masters Series de Miami y Montreal el año pasado.
El serbio reafirma así su ambición, proclamada en muchas ocasiones, de convertirse en número uno mundial. Fuerte en todas las superficies, Djokovic, que por el momento seguirá detrás de Federer y el español Rafael Nadal en la clasificación de la ATP, ha alcanzado al menos las semifinales en los últimos cuatro «grandes».
Su recorrido en el Abierto de Australia fue impresionante. No había perdido un set en seis partidos antes de la final.
Djokovic comenzó el partido mucho más tenso que su adversario a pesar de su mayor experiencia. El serbio se liberó de la presión a partir de mediados del segundo set, a pesar de sus problemas con el saque (56% de primeros servicios), e impuso el ritmo del juego con sólidos golpes desde el fondo de la pista ante un Tsonga menos explosivo que en sus anteriores partidos.