Recientemente el vicemandatario de la Nación, Eduardo Stein, se reunió con el jefe de la Comisión Internacional Contra la Impunidad en Guatemala (CICIG). Es la primera reunión de ambos funcionarios; en dicha actividad el vicepresidente afirmó que el primer cometido de la CICIG sería investigar las estructuras criminales que operan dentro de las instituciones encargadas de la seguridad del Estado. La mera verdad es que a estas alturas no se sabe a ciencia cierta si habrán casos específicos que investigarán los encargados de la CICIG, o será pareja la cosa. Bueno sería, también, que le dieran una miradita a algunos casos que han quedado en el olvido y quién sabe si todavía existirán algunos archivos o de repente que se han ido a la basura o incinerados. Si pudieran investigar casos que ya ha tenido que ver el sistema de Justicia, qué buena onda sería, ya que se presentaría la oportunidad para conocer denuncias de genocidio o crímenes de personajes importantes y relevante trayectoria, como por ejemplo: Jorge Carpio Nicolle, Alberto Fuentes Morh, Irma Flaquer y el periodista Mynor Alegría. Según la opinión de algunos comentaristas, aseguran que el jurista español Carlos Castresana Fernández es experto en materia de conocer casos de narcotráfico, a raíz de esto, existen especulaciones sobre si la CICIG centrará sus esfuerzos en caos del crimen organizado y el narcotráfico que son el pan nuestro de cada día. Por aparte, el Procurador de los Derechos Humanos, Sergio Morales, al concluir un diálogo con Castresana, dijo: «Le explicamos cómo el crimen organizado se incrustó en instituciones del Estado y sobre la necesidad de investigar a la PNC, Sistema Penitenciario, MP y el Organismo Judicial». A ver qué pasa, a echar punta se ha dicho.