La troika estelar de San Antonio Spurs formada por Tony Parker, Tim Duncan y Emmanuel Ginóbili anotó 78 puntos para darle a su equipo ayer una victoria de 103-92 ante Cleveland Cavaliers, en el segundo juego de la final de la NBA.
El francés Parker anotó 30 puntos, el argentino Ginóbili 25 y Duncan 23, para que San Antonio tomara ventaja de 2-0 en esta serie al mejor de siete juegos.
Por los Cavs destacaron su canastero LeBron James, con 25 tantos, y el novato Daniel Gibson, con 15 cartones, saliendo de la banca.
Ahora el choque se traslada a Cleveland, donde se jugarán los siguiente dos partidos, el martes y jueves, y un quinto el domingo, si es que los Spurs no definen la serie en cuatro encuentros.
San Antonio se ha coronado en tres ocasiones (1999, 2003, 2005) bajo las órdenes del técnico Gregg Popovich.
Los Spurs castigaron a los de Cleveland con una de las peores palizas en una primera mitad en la historia de finales de la NBA al irse a los vestidores con margen de 58-33. Luego pusieron a funcionar su aplanadora para ampliar su ventaja y faltando casi 13 minutos ganaban por amplio margen de 30 puntos.
En ese momento los Cavaliers iniciaron una increíble recuperación para acercarse a ocho tantos (95-87) gracias a una jugada de tres puntos de LeBron James, quien estuvo mucho mejor en este partido.
En ese momento, ’Manu’ Ginóbili encestó un ’bombazo’ a distancia y cobró un tiro libre en la jugada al recibir falta de Gibson, para poner delante a los Spurs a 101-89.
Después de un triple de Gibson con dos minutos por jugar, Duncan replicó al encestar un rebote ofensivo que puso las cifras finales del partido.
Los Spurs, que buscan su cuarta corona en nueve años, podrían barrer a los Cavaliers en cuatro partidos, como hicieron en 2002 cuando se llevaron el campeonato contra los Nets de Nueva Jersey.
Los Cavaliers, que juegan la primera final de la NBA en su historia, buscan darle a la ciudad de Cleveland su primer título de una franquicia profesional desde 1964.