Spurs a cimentar su dinastí­a, Cavaliers por un milagro


LeBron James of Cleveland Cavaliers talks to the media 13 June, 2007 after a game three lose against the San Antonio Spurs in the NBA Finals at Quicken Loan Arena in Cleveland, Ohio. The Spurs lead the best-of-seven game series against the Cavaliers 3-0.

Los San Antonio Spurs saldrán hoy decididos a cimentar su dinastí­a con un cuarto tí­tulo de la NBA, pero los Cleveland Cavaliers lucharán por ganar un cuarto partido que les permita el milagro de revertir una serie en contra 3-0.


San Antonio se ha colocado a sólo 48 minutos de conseguir su cuarto campeonato en nueve años y parece encaminado a lograr su primera barrida en una final de NBA.

Los Spurs se coronaron en 1999, 2003 y 2005 y buscan colocarse entre las dinastí­as que han ganado más de tres tí­tulos, como los Boston Celtics de los años 60 (16), las numerosas ediciones de los Lakers (14) y los Chicago Bulls de Michael Jordan en la década de 1990 (6).

«Creo que tenemos oportunidad de hacer algo especial. No hay muchos equipos que hayan podido ganar cuatro campeonatos en nueve años. Nosotros podrí­amos conseguirlo», dijo el argentino Emmanuel Ginóbili, una de las piezas claves de los Spurs en este torneo.

’Manu’ Ginóbili, junto al ala-pivot Tim Duncan y al armador francés Tony Parker son las tres piezas claves sobre las que descansa la estrategia del técnico Gregg Popovich, quien de ganar también podrí­a inscribirse entre los grandes timoneles en la historia de la NBA.

Popovich está a punto de convertirse en el tercer entrenador que más tí­tulos ha ganado, detrás de los legendarios Red Auerbach y Phil Jackson, ambos con 9 anillos de campeón.

«La oportunidad de conseguir algo así­ no me interesa tanto como ganar esta serie. Cuando esto termine, entonces será la hora del recuento del logro», indicó Popovich.

Con su troika de lujo, más el aporte de veteranos probados como Bruce Bowen Robert Horry y Steve Finley, los Spurs ganaron los dos primeros partidos como locales (85-76 y 103-92) y se llevaron un peleado triunfo de visitantes (75-72) en el tercero en la ruidosa arena Quicken Loans de Cleveland.

De su lado, los Cavaliers están contra la pared, pero su técnico Mike Brown confí­a aún en que su equipo sea el primero en la historia de la NBA que pueda revertir una serie tras ir perdiendo 3-0.

«Siempre hay una primera vez para todo», apuntó filosóficamente Brown, quien sabe que más que una hazaña sus chicos necesitan un milagro, dada la forma aplastante que están siendo dominados por los Spurs.

Hasta la fecha, siete de las 11 finales que se han ido a 3-0 han terminado con barrida para el equipo que lleva ventaja, y la más reciente en el 2002, cuando los Lakers de Phil Jackson limpiaron a los Filadelfia 76ers.

«Nuestro orgullo nos lleva a pelear hasta el final. Es un reto, y tenemos que salir con mentalidad positiva para enfrentarlo», dijo el jugador de Cleveland Drew Gooden.

Empero, el superastro de los Cavs, LeBron James, quien a sus 22 años participa en su primera final, fue más realista en sus conclusiones.

«Es impresionante. Tienen una dinastí­a ya consolidada. El factor experiencia, aunque no estoy buscando excusas, ha pesado definitivamente en estas finales», manifestó James.

«Ellos (Spurs) no tienen los atletas más grandes del mundo. No tienen los tiradores más grandes del mundo. Pero tienen probablemente el equipo más grande del mundo y de eso es lo que se trata este deporte», subrayó LeBron.

James, luego de cargar con los Cavs en las finales de la Conferencia Este para derrotar a Detroit, se ha visto opacado en este serie por el tí­tulo por la férrea defensa que le ha impuesto el veterano Bowen.

Aunque la barrida sea dulce para los Spurs, y les sirva para cimentar su fama dinástica, lo cierto es que amplio predominio de un equipo sobre otro ha afectado los niveles de audiencia televisiva, algo que preocupa a los jerarcas de la NBA.

Un triunfo de los Cavaliers podrí­a levantar los ánimos de los magnates de la pantalla pequeña, que con un quinto juego compensarí­an las eventuales pérdidas por una serie tan corta.