La lluvia contuvo por momentos lo que resultó ser un duelo explosivo entre los San Diego Chargers y los Kansas City Chiefs, con victoria para estos últimos 21 a 14.
lahora@lahora.com.gt
Los Chargers tomaron la ventaja a la mitad del primer cuarto merced a un pase de tres yardas de Philip Rivers a Antonio Gates para el primer touchdown de la noche.
Sin embargo el juego explosivo de unos Chiefs que aprovecharon cada oportunidad que tuvieron bajo la intensa lluvia hizo su aparición en la siguiente posesión, donde Jamaal Charles hizo su mejor imitación de Chris Johnson escapándose 56 con enorme agilidad para empatar el marcador sólo tres jugadas después. Charles tuvo una actuación espectacular de 92 yardas en 11 acarreos para una anotación.
Cuando la mesa lucía puesta para que Rivers provocara un juego cerrado bajo la tormenta, Ryan Matthews entrego el balón, error que Matt Cassel aprovechó con su único pase de anotación de la noche, de dos yardas para Tony Moeaki.
El clima aún auguraba un ritmo lento cuando una patada de 60 yardas de Matt Scifres fue tomada por Dexter McCluster en la yarda seis y regresada 94 yardas para la anotación que alejaba a los Chiefs a dos anotaciones, 21-7.
En la segunda mitad los Chargers parecieron tomar ritmo y consiguieron la anotación que los acercó gracias a un pase profundo de Rivers en el que los profundos de Kansas City dejaron sólo a Legedu Naanee quien anotó caminando. El receptor tuvo una buena actuación de cinco recepciones para 110 yardas y la ya mencionada recepción.
San Diego luchó hasta el final por su vida sobreviviendo una cuarta oportunidad y colocándose en la zona roja con todo a su favor para empatar el partido y enviarlo a tiempo extra, pero dos resbalones en la zona de anotación les costaron el partido.
Los Chiefs (1-0) comenzaron la temporada con una victoria alentadora que mostró el corazón que tiene este equipo. Los Chargers (0-1) por su parte amenazan con volver a tener un comienzo lento de temporada, aunque aún es muy pronto para sacar conclusiones.
Los Ravens de Baltimore arruinaron ayer el juego inaugural de los Jets de Nueva York en su estadio nuevo al derrotarlos por 10-9.
El receptor abierto Anquan Boldin, crucial adquisición ofensiva de Baltimore, superó con facilidad a la defensiva secundaria de los Jets y ganó 110 yardas en siete recepciones.
La defensiva de los Ravens dominó a su promocionado adversario al permitirle únicamente 176 yardas y casi anularlo en terceras oportunidades: los Jets sólo convirtieron una de 11.
El equipo de Mark Sánchez tuvo así un inicio de temporada para el olvido. Vale recordar que el técnico de los Jets, Rex Ryan, dijo a los cuatro vientos desde la pretemporada que el objetivo de su equipo este año es ganar el Súper Tazón. Sin embargo, los Ravens desnudaron toda la ineficiencia del ataque de Nueva York.
El New Meadowlands Stadium, con costo de 1.600 millones de dólares, ocasionalmente se sacudió con cánticos de «J-E-T-S», pero los Ravens los silenciaron y refrenaron el entusiasmo creado por varias adquisiciones en la nómina de Nueva York y por una serie televisiva que mostró sin tapujos la pretemporada del equipo.