Somos un pueblo indolente, apático, indiferente, estoico y por si eso fuera poco, no tenemos valor civil para organizar protestas que demuestren nuestra inconformidad por la forma en que los grupos de poder político manejan la administración del Estado.
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Es cierto que en todos los países se cuecen habas… pero ante tales circunstancias el pueblo protesta, se organiza y manifiesta; como ejemplo más reciente cito el caso de Panamá, donde la población está enfrentando al Gobierno porque éste de forma inconsulta legisló para vender terrenos del Estado a corporaciones internacionales en la Zona Libre del Canal.
Aquí pasó lo mismo con el chanchullo de Puerto Quetzal y de no ser por unas pocas protestas, el pueblo se hubiera quedado ignorante de dicho negocio ilícito; pero las pocas voces de protesta no fueron suficientes para ilustrar el hueveo y que la población tomara conciencia del actuar de sus gobernantes; a la masa imbuida en sus quehaceres de sobrevivencia diaria, no le importa el destino de los bienes del Estado, que son bienes de Guatemala, es decir, bienes de todos los guatemaltecos.
Y los Alí Babás modernos, léase políticos, ya tienen bien medida a la población, por eso “hacen y deshacen” a su gusto con el patrimonio nacional (AVIATECA, INDECA, CORREO, GUATEL, FEGUA, BANDESA, PUERTO QUETZAL y otros) porque saben de antemano que no hay protesta social, entonces… ¿de qué nos quejamos? ¿Acaso tenemos el valor de protestar ante los atropellos, hueveos y trinquetes de los políticos con la iniciativa privada, transando, cediendo, usufructuando, concesionando y privatizando los bienes nacionales?
¿Dónde están los grupos de “derechos humanos”, dónde están la Usac y sus facultades, escuelas y extensiones?, ¿Por qué los Colegios Profesionales no emiten opiniones versadas con fundamentos técnicos y profesionales ante el esquilmamiento del Estado? ¿Y los sindicatos, para qué pu…eden servir? ¿Sólo para haraganear al estilo Joviel Acevedo? ¡Qué vergüenza! En el Ministerio de Educación hay como 17 sindicatos, y TODOS se plegaron a la idiotez del pretendido cambio de planes de estudio para la carrera de Magisterio; muestra de ello es que su dirigente patriota Joviel Acevedo en representación del gremio magisterial, con su mano empuñada le demostró al mundo su filiación paramilitar al servicio del Partido Patriota.
Las pilas, láminas, escritorios y el frustrado hueveo del dinero de los fertilizantes (36 millones) en Fonapaz, el nuevo código de minería ad hoc para las industrias extractivas canadienses, la aprobación SIN LECTURA previa del Presupuesto para el próximo año por parte de los diputados, la mano dura contra la población en Alaska, pero guante de seda con los militares ladrones, la irreverencia a la vida que mostró el cobre del “corriente” canciller-pastor, el hueveo en el cobro de la Tasa Municipal por alumbrado público, en fin… tantas cosas por las cuales, solo unos pocos protestan y muchos por cobardía prefieren ignorar.