Somos un paí­s kafkiano


Es impresionante la cantidad de sucesos que ocurren en Guatemala, y que nos dan la percepción que estamos sufriendo una metamorfosis como la de Kafka, quien cuenta la historia de Gregorio, el hombre que de un dí­a para otro se convirtió en un escarabajo, y al igual que él no pudo detener su metamorfosis de persona a un insecto, nosotros nos sentimos por momentos inmovilizados para detener nuestra propia metamorfosis.

Gladys Monterroso
licgla@yahoo.es

Veamos, por una parte la población se encuentra dividida entre la aceptación de la limpieza social, ví­a las ejecuciones extrajudiciales, y el respeto al Estado de Derecho, la crisis de valores hacen que se escuche en el bus, un cine, o cualquier lugar público que un alto porcentaje de la ciudadaní­a se incline por la llamada limpieza social, debido a la angustia y dolor que produce el aumento del número de asesinatos de personas honestas diariamente, que deja como secuela niños huérfanos de padre o de madre a quienes, si no tienen familia, nadie brindará apoyo alguno, porque el gobierno se encuentra muy ocupado prorrogando contratos petroleros, gastando en propaganda inútil, porque cuando se trabajan bien las obras y hechos, son la mejor publicidad, mientras se regala el dinero de nuestros impuestos sin exigir a cambio resultados concretos, ¿Qué polí­tica real existe para ayudar a las victimas de la violencia incontrolable? Ninguna

El Congreso, cuyos representantes escogemos por escoger, ya que votamos por un listado de nombres en los que muy pocos tienen mí­stica de trabajo, y propuestas de desarrollo para el paí­s, entre tantos temas que han legislado, el más aberrante son las modificaciones al Código Civil, para agilizar los divorcios, esta modificación viola el artí­culo 47 de la Constitución que establece que «El Estado garantiza la protección social, económica y jurí­dica de la familia. Promoverá su organización sobre la base legal del matrimonio, la igualdad de derechos de los cónyuges, la paternidad responsable y el derecho de las personas a decidir libremente el número y espaciamiento de sus hijos.»

Si ya la familia en Guatemala como tal se ha ido deteriorando, quedando compuesta por madre e hijos/as el decreto 20-2010, viene a destrozar aún más lo que podrí­a ser una familia, y por la que todas las instituciones deberí­an de luchar. Cuando dos personas se casan lo hacen asumiendo que es para acompañarse, protegerse pero especialmente procrear y darles un hogar a sus hijos, con la citada norma ¿A quien le importan los hijos? si es un hecho que el 90% de los ombres tienen dos o tres hogares a cuyos miembros les falta lo básico, pero no solamente eso, lo más importante AMOR, con esta normativa será mucho más fácil destruir lo más importante que tiene una sociedad: La familia y los niños, si los señores diputados querí­an modificar una ley, hubieran modificado el Código Procesal Civil, para que el Juicio Oral de Pensión Alimenticia o su aumento fuera exprés, pero ¿El divorcio? En un paí­s machista donde los hombres se vanaglorean de tener muchas mujeres, y de tener hijos hasta con sus propias hijas, ¿Qué les espera a la parte débil del Derecho de Familia como lo es la mujer y los hijos? Más mujeres desempeñando medianamente las dos funciones, madre y padre, porque son tan diferentes que unirlas en una persona es una odisea, que solo verdaderas heroí­nas lo pueden cumplir, ¿Qué nos espera? nuevas generaciones más enfermas psicológicamente que las actuales.

En otro contexto el actual Presidente de la CSJ, se creyó que el ejercicio del poder público no tení­a limites y desde el inicio de su gestión se auto recetó un viaje con asistente incluida, y cí­nicamente se defiende argumentando que lo critican porque la asistente es joven y bonita, porque si fuera gorda y vieja no lo harí­an, cualquier persona con dos dedos de frente se pregunta, si con esos argumentos este señor imparte clases y litiga, ¿Dónde estudió Derecho? ¿Cómo se graduó?

Quienes esperábamos una mejor Corte, con el primer año, estamos decepcionados, pero lo que espero no sea cierto porque serí­a otro golpe bajo a la población, es el comentario en el peladero del 15 de agosto de Carlos Montes Sosa quien expone textualmente «Magistrado… deberí­a mejor poner en orden la cuentas del Congreso Jurí­dico del Colegio de Abogados en donde dicen tuvo malos manejos, ver la página 8 del 17 de julio 2009 de Nuestro Diario. Sumando a ello se rumora en el OJ que tiene relaciones í­ntimas con una de sus asistentes.»

Espero que no sea así­, porque cada dí­a la decepción de los ciudadanos va llegando a lí­mites incalificables, pero de ser verdad lo anterior, ¿Podremos aspirar a la moral social? ¿O nos resignaremos como el Gregorio de Kafka a ser eternamente escarabajos de la humanidad?