Sombra iraní­ planea sobre negociaciones


Imagen de archivo de unos soldados de Estados Unidos que permanecen en Irak.

La hostil sombra iraní­ planea sobre las negociaciones entre iraquí­es y estadounidenses en torno al mantenimiento de las fuerzas armadas estadounidenses en Irak hasta fines de 2011, consideran polí­ticos iraquí­es y analistas.


Irak y Estados Unidos negocian desde febrero un acuerdo, llamado Sofa (Status of Forces Agreement), que debe dar un marco legal a la presencia estadounidense tras el fin del mandato de la ONU el 31 de diciembre de 2008.

«Irán actúa en función de sus intereses nacionales y estima que la presencia estadounidense es una amenaza. Desea la salida de las tropas y no quiere dejar en paz los estadounidenses», declaró a la AFP el ministro iraquí­ de Ciencias y Tecnologí­a, Raed Jahid Fahmi.

Desde la invasión encabezada por Estados Unidos en 2003 y en especial desde la llegada al poder en 2005 de sus aliados chiitas, Irán goza de una influencia considerable en su vecino, pues varios altos responsables actuales encontraron refugio en Irán durante la dictadura de Saddam Hussein.

El presidente iraní­ Mahmud Ahmadinejad criticó el jueves fuertemente el texto del plan del acuerdo entre Irak y EEUU y dijo que «los estadounidenses mostraron que no respetan ningún acuerdo y que si sus intereses lo exigen, están listos a sacrificar a sus más cercanos amigos».

Por su parte, la secretaria de Estado estadounidense Condoleezza Rice rechazó el jueves en México la advertencia realizada por Irán de que un pacto de seguridad con Estados Unidos perjudicará Irak y añadió que los iraquí­es pueden «defender sus intereses sin los iraní­es».

Ahmadinejad sostuvo que el acuerdo entre Estados Unidos e Irak busca debilitar a este último y de esa forma colaborar con el «saqueo» del paí­s.

«Creo que los iraquí­es pueden defender sus intereses sin los iraní­es, muchas gracias», le dijo Rice a los periodistas durante una conferencia de prensa en México.

En Irak, Jahid Fahmi, dijo que «durante las negociaciones hemos buscado calmar los temores de nuestros vecinos (iraní­es ndlr) y hemos estado muy atentados en las discusiones con Estados Unidos para que el proyecto de tratado no se vea como un amenaza para nadie», agregó .

Otro ministro interrogado por la AFP que pidió el anonimato, dijo que en el consejo de ministros los miembros del gobierno insistieron en el derecho de Irak a vigilar el material estadounidense que entra en el paí­s para evitar que lleguen equipos que puedan servir para el espionaje o para una ofensiva contra Irán.

Para Joost Hiltermann, director para Oriente Medio de la International Crisis Group, «el objetivo general de Irán es contrarrestar los esfuerzos estadounidenses para reconstruir Irak e impedir a Estados Unidos que coseche un éxito que podrí­a servirle de trampolí­n para amenazar a Irán».

«Un retraso en la firma del pacto de seguridad serí­a un duro golpe a la administración Bush e Irán no tiene que hacer muchos esfuerzos para obtener ese resultado», agregó.

«Sólo falta que presione sobre los sentimientos nacionalistas iraquí­es al insistir en la inmunidad de los soldados estadounidenses y la perspectiva de la presencia estadounidense en su paí­s», subrayó.

Relativamente discreto, Irán apareció en las negociaciones con las acusaciones del comandante de la coalición en Irak, general estadounidense Raymond Odierno, de que hay tentativas de corrupción de Irán a diputados iraquí­es.

Luego de esto las declaraciones proliferaron en todos los frentes y la ansiedad es ahora mucho más visible en la clase polí­tica iraquí­. Los diputados aseguraron incluso que temen por su vida si votan a favor del acuerdo.

Al acercarse la hora decisiva, Irán aumentó las advertencias. El ayatola iraní­ Kazem al Hoseini al Haeri, presentado como el mentor del lí­der radical chiita iraquí­ Moqtada Sadr, afirmó en una «fatwa» o decreto, que el islam prohibe ese acuerdo.