Sombra de la memoria


Amable Sánchez Torres

He vuelto al paraí­so?

lento cruzo

esta frialdad que acaso fue una puerta,

este silencio en que resuena intensa

mi voz sin eco.

Desde la herrumbre de su espada un ángel

se mesa los recuerdos y no hay niño

que llegue a consolarlo.

Se acabaron

los gestos de altivez, los poderí­os

de cartón-piedra,

las soberbias tramoyas.

Avanzo lento

sobre la historia en rastrojera. Pongo

el pie en el huevo de los avatares,

descerrajo a patadas una momia.

Croa la soledad

El tiempo de saltitos de batracio

empeñado en subir a la cucaña

donde el cuco se rí­e.

Viento del este sopla y trae miasmas

de mal augurio.

Un chotacabras desubica ubicuo

mi atención, mi tensión. Vuela rastrero

sobre el humus fungoso en que me hundo,

donde mi huella estalla sorda y ácida.

No hay pájaros aquí­.

El cuco es una mueca, el chotacabras

un choteo cabrón.