Somalia: Los insurgentes toman Kismayo


Cuerpos de socorro auxilian a un herido en los enfrentamientos en Somalia.

Los insurgentes islamistas se hicieron hoy con el control de Kismayo, la mayor ciudad del sur de Somalia, tras unos combates que causaron al menos 34 muertos, en una nueva demostración de fuerza de los rebeldes que rechazaron el alto el fuego firmado en Yibuti en junio.


Los «shebabs», combatientes islámicos extremistas, lograron expulsar de la ciudad a las milicias locales que la controlaban y se hicieron con el principal puerto del sur del paí­s, situado a unos 500 kilómetros al sur de Mogadiscio.

«Todas las milicias (locales) fueron expulsadas de la ciudad, que ahora está bajo control de los islamistas», declaró Farah Abdi, un habitante de Kismayo.

«(…) Aún podemos escuchar los disparos en la parte oeste y en este momento estamos viendo a muchos islamistas entrar en la ciudad», dijo otro habitante, Adan Gedi.

Los islamistas «llaman a la gente a la calma», precisó Abdi.

«La ciudad está controlada totalmente por los islamistas», indicó, asimismo, un empresario de Kismayo, Mohamed Abdi.

Un comandante de las milicias locales se negó sin embargo a hablar de derrota y señaló «un repliegue táctico para evitar la muerte de numerosos civiles».

«Kismayo no ha sido tomada completamente y nuestras tropas retomarán su control muy rápidamente», aseguró Mohamud Hassan.

Tras varios dí­as de fuerte tensión, los combates empezaron el miércoles. Al menos 34 personas -entre combatientes y civiles- murieron en los violentos enfrentamientos con los islamistas, que también causaron varias decenas de heridos.

Un balance anterior establecido anoche dio cuenta de 22 muertos.

Kismayo estaba controlada hasta hoy por milicias locales lideradas por el hombre fuerte de la ciudad, el coronel Aden Bare Shire, que también es miembro del Parlamento.

En la ciudad no habí­a ni fuerzas del gobierno de transición somalí­, ni de su aliada Etiopí­a ni de la misión de la Unión Africana en Somalia (AMISOM).

Las tropas etí­opes intervinieron a finales de 2006 en Somalia a petición del gobierno de transición y lograron derrotar a los tribunales islamistas que controlaban desde hací­a seis meses casi todo el centro y el sur del paí­s.

Los etí­opes se retiraron de Kismayo en marzo de 2007 y la «entregaron» a las autoridades somalí­es.

La ofensiva rebelde en Kismayo es una nueva demostración de fuerza, dado su rechazo categórico de las conversaciones de Yibuti que condujeron a la conclusión, el 9 de junio, de un acuerdo de alto el fuego entre una parte de la oposición somalí­ encabezada por los islamistas y el gobierno de Mogadiscio.