Algunos de mis pocos lectores han escrito a mi dirección electrónica y otros más me han encarado personalmente, con el propósito de sugerirme, recomendarme, pedirme y hasta reclamarme que mis artículos de los sábados no los dedique a «asuntos serios ni solemnes», sino a hechos, dichos y anécdotas de la vida cotidiana que contribuyan a hacer más placentero el fin de semana.
eduardo@villatoro.com
Afortunadamente cuento con la ayuda de varias lectoras, como los casos de Mayra y de Raquel, que me envían por correo electrónico mensajes que tienden a relajar el ánimo, como los que seguidamente compartiré con ustedes. La primera serie tiene como protagonistas principales a niños y niñas:
Q- Una madre cuenta esta anécdota. Mientras conducía el vehículo familiar acompañada de mis tres pequeños hijos en una calurosa tarde de verano, me doy cuenta de que en el convertible que va delante de nosotros viaja una joven completamente desnuda, que se pone de pie y comienza a saludar. Mientras trataba de salir de mi asombro, mi hijo de cinco años de edad me grita desde el asiento trasero: -¡Mamá, la chica de adelante no tiene puesto el cinturón de seguridad!
-Un padre cuenta que su hijo de cuatro años salió gritando del baño, para decirle que se le había caído su cepillo de dientes en el sanitario. El papá logra rescatar el cepillo y lo tira en el cajón para la basura. El chico, al ver lo que había hecho su papá, volvió a entrar al baño y salió con el cepillo de dientes de su padre, a quien se lo muestra y le dice: -Sería mejor que también tiremos este cepillo, porque el otro día también se cayó en el inodoro.
– El primer día de clases, un niño que comenzaba el primer grado de primaria le entregó a su maestra una nota de la madre del chico. La nota decía: -Las opiniones expresadas por este niño no necesariamente reflejan la de sus padres.
– Una señora está tratando de abrir, con mucha dificultad, la botella de salsa de tomate, mejor conocida como ketchup. En ese momento suena el timbre del teléfono y lo atiende un niño de cuatro años, que grita: -Mamá, es el cura de la iglesia que quiere hablar con vos. Y, luego, le dice al sacerdote: -Mi mamá no puede atenderlo ahora, padre, porque está ocupada con la botella.
– Un niño pequeño se pierde en las instalaciones del club al que están afiliados sus padres, y buscando a su mamá entra en el vestuario de mujeres. Cuando ve a todas las señoras y señoritas que comienzan a correr y a cubrirse sus cuerpos con toallas o con lo que tienen a mano, el chico les dice: -¿Por qué hacen tanta bulla, nunca vieron antes a un niño?
– Otra pequeña niña observa a sus padres que se visten para una fiesta. Cuando nota que su padre se está colocando el traje de etiqueta le dice: -Papá, mejor no te pongas eso, porque cada vez que te lo pones, al otro día amaneces enfermo y con mucho dolor de cabeza.
– Al terminar la primera semana de clases, una niña llega a su casa y le dice a su madre: -Ya me di cuenta que estoy perdiendo mí tiempo en la escuela. No puedo escribir, no puedo leer y encima no me dejan hablar.
– Un niño comienza a hojear una vieja y grande Biblia familiar. Al hacerlo, cae del libro sagrado una vieja hoja de cierto árbol que había quedado comprimida entre sus páginas. Con asombro, el chico le grita a su madre: -¡Mamá, mirá lo que encontré! Me parece que son los calzoncillos de Adán.
Q- Sólo para adultos: La vida se debería vivir al revés.
Se debería empezar de anciano, y así los problemas que conllevan la edad más que madura estarían superados. Una mañana despertaría usted en una residencia viendo como va mejorando día atrás día.
Después, lo echan de la residencia porque se encuentra muy bien de salud, y lo primero que hace es cobrar su sueldo de jubilado. Después de su primer día de trabajo le entregan, durante un acto especial, un reloj de oro.
Usted trabaja 40 años ininterrumpidamente, disfrutando de sus vacaciones y días de asueto, hasta que sea bastante joven para disfrutar del retiro de su vida laboral. Entonces va de fiesta en fiesta, se toma sus traguitos, practica el sexo y se prepara para empezar a estudiar.
Luego, empieza el colegio, juega con sus amigos, sin ningún tipo de obligación, hasta que sea bebé. Y los últimos nueve meses lo pasa flotando tranquilo, con calefacción central, room service, etc. Y al final abandona este mundo durante un orgasmo.
Q- La forma de hacer negocios en alto nivel
El rico Mohammed, caído a menos, le dice a su primogénito: -Hijo, quiero que te cases con una dama que escogí. El muchacho replica: -Pero, padre, yo quiero escoger a mi mujer. Mohammed repone: -Mi querido hijo, ella es hija de Bill Gates. El primogénito responde: -Bueno, en ese caso, acepto.
Entonces el jeque Mohammed se reúne con Bill Gates, a quien le dice: -Bill, yo tengo el marido ideal para tu hija. El multimillonario de la informática replica: -Mi hija es muy joven para casarse. El árabe agrega: -Pero el joven de quien te hablo es el vicepresidente del Banco Mundial. Gates indica: En ese caso, creo que lo podremos arreglar.
Finalmente, Mohammed pide cita al presidente del Banco Mundial: -Conozco a un joven recomendado para ocupar el cargo de vicepresidente de este banco. El funcionario internacional dice: -Ya tengo muchos vicepresidentes, incluso más de los necesarios. Mohammed añade: Lo que pasa es que este joven es yerno de Bill Gates. El presidente del BM responde: -En este caso, considérelo contratado.