El próximo viernes 14 se conmemorará el Día Mundial del Donante de Sangre y según la Organización Mundial de la Salud (OMS) solo el 15 por ciento de la población mundial acude a los centros de recepción, por lo que para el 2020, estableció la meta del 100 por ciento de donaciones voluntarias no remuneradas.
Según información de la OMS, las transfusiones de sangre permiten salvar vidas y mejorar la salud, pero muchos pacientes que las necesitan no pueden acceder a ellas a tiempo; el hecho de que no haya sangre disponible para la transfusión es causa de muerte y de sufrimiento para muchos pacientes.
Cada año se recogen en el mundo 92 millones de unidades de sangre, aproximadamente un 50 por ciento corresponden a los países de ingresos altos, que solo representan un 15 por ciento de la población del planeta, destacan las cifras de ese organismo.
Una base estable de donantes regulares, voluntarios y no remunerados permite garantizar un suministro fiable y suficiente de sangre no contaminada; ese es el grupo más seguro, pues tienen la menor prevalencia de infecciones transmisibles por la sangre.
En los países más industrializados, la sangre donada es utilizada en tratamientos médicos avanzados e intervenciones quirúrgicas complejas, como las operaciones a corazón abierto, en tanto que en los países más pobres, las donaciones son determinantes durante complicaciones en los embarazos, en casos de paludismo infantil y o en niños y niñas con anemias severas, añade la información.
De acuerdo con la OMS, antes de la transfusión, la sangre donada debe ser sometida a pruebas de detección del VIH, Hepatitis B y C y Sífilis, sin embargo, en 39 países no toda la sangre donada es sometida a esos análisis; las pruebas no son fiables por falta de personal, la mala calidad de los kits, la irregularidad del suministro o la ausencia de servicios básicos de laboratorio.
GUATEMALA, SIN CULTURA DE LA DONACIÓN
Información recopilada en el sitio electrónico “Sangre Solidaria” revela que solo el 6 por ciento de la población guatemalteca donó sangre de forma voluntaria en el 2006; la baja cifra se debe en muchas ocasiones a factores culturales, al desconocimiento y a la poca información disponible.
Donar sangre no engorda ni adelgaza, no disminuye la potencia sexual, tampoco debilita o causa enfermedades; lo más importante es que las personas que acudan a cualquier centro de salud u hospital nacional, lo hagan sin esperar nada a cambio, destaca la información.
El Departamento de Sangre del Hospital General San Juan de Dios, señala que la extracción de una unidad sanguínea una vez al año, estimula a que la médula ósea produzca glóbulos rojos; además reduce los depósitos de colesterol y los excedentes de hierro en el cuerpo.