Rudy Villeda, titular de la Superintendencia de Administración Tributaria (SAT), manifestó que solamente 700 mil de 1.5 millones de contribuyentes cumplen a cabalidad con impuestos. «Hay que facilitar los procesos de tributación, ya que donde hay procesos engorrosos hay corrupción», expresó.
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«El universo de las personas que deberíamos de pagar impuestos realmente somos muy pocos; la base tributaria apenas es de 1 millón 150 mil contribuyentes y si a éstos les quitamos los que pagan el impuesto de circulación de vehículos, se reduce a unos 700 mil contribuyentes solamente que pagan sus impuestos correctamente; sin tomar en cuenta el Impuesto al Valor Agregado (IVA), el que pagamos todos», expresó Rudy Villeda, Superintendente de Administración Tributaria, en una reunión frente a los miembros de la Cámara de Comercio Americana (AmCham, por sus siglas en inglés), quienes manifestaron su apoyo a la SAT.
De esta cuenta, Villeda comenta que el panorama para la SAT se complica y sin embargo aún tienen expectativas positivas de superar la meta que tiene programada el Proyecto de Presupuesto de 2011, argumentando que una de las razones principales fue el forzar a contribuyentes a cancelar sus impuestos a cambio de no cerrar sus negocios.
«La recaudación hasta septiembre es de 27 mil 169 millones de quetzales, superior a la meta establecida para ese mes por 989 millones (…) la estimación de tributación para este año es de 34 mil 492.5 millones, pero esperamos recaudar 37 mil 17 millones de quetzales, y en base al esfuerzo de la SAT sobrepasamos 3 mil millones de quetzales más y en el presupuesto van incluidos 1 mil millones más, pero para ese último incremento debe aprobarse la Ley Anti-Evasión 2 y así serían 38 mil 17 millones disponibles para el 2011», expresó Villeda.
Sin embargo, comenta que aún persisten complicaciones debido a la evasión fiscal, donde resalta la subfacturación o no facturación; el abuso de entidades exentas, «somos un país que damos muchos privilegios fiscales»; un abuso excesivo en la declaración de costos y gastos como deducibles de empresas y relación de dependencias; defraudación en la solicitud en la devolución del crédito fiscal del pequeño contribuyente; operaciones del sector informal, contrabando en general y defraudación aduanera.
Y recalcó que, a pesar de los esfuerzos ya realizados, hay que mejorar y facilitar los procesos de tributación. «Donde hay trámites engorrosos hay corrupción»; y expone que hay que mejorar la calidad de los servicios, eliminación de papeleo y mejores prácticas en el sector aduanero, así como la incorporación de procesos de sistematización más rigurosos.