Las preguntas son un estímulo para repensar las estructuras mentales ya establecidas de una persona, por influencias de otras personas, el ambiente y los conocimientos previos. Después de repensar esas situaciones, usando todas las habilidades de pensamiento, del cual la pregunta es una para provocar esa acción tan necesaria hoy día, se rompen las antiguas conexiones neuronales para formar una nueva conexión que conlleva una nueva perspectiva de la situación en cuestión. Eso significa entonces, que hay una degeneración antes de que pueda existir la construcción de un nuevo pensar por medio de muchas preguntas y las de seguimiento.
Desafortunadamente las instituciones encargadas de la enseñanza a candidatos a ser maestros, utilizan el Método Socrático en forma «parcia-superficial» sólo para obtener respuesta única que satisfaga una pregunta sin que esa acción represente el primer paso, que debería ser seguido por otros, que conlleven más preguntas que profundicen la BUSQUEDA de la VERDAD, la que debería salir de la misma persona (centro de la acción), estudiante.
Por consiguiente, el SUJETO de la acción puede hacer cambios en su estructura mental para reorganizar ésas en un patrón diferente pero a la vez mejorado para responder a situaciones nuevas que necesitan CREATIVIDAD de respuesta. Así es la dinámica de enseñar a los estudiantes desde pequeños, a cuestionar los que son aspectos importantes en su vida, como es su propia educación. Las habilidades de PENSAMIENTO son un elemento clave hoy día que todas las instituciones y empresas en el mundo están buscando en sus empleados.
El proceso de hacer buenas PREGUNTAS es la base de CAMBIOS, de la CREATIVIDAD y de la CONSTRUCCIí“N de nuevas ideas y nuevas maneras de pensar, lo que produce soluciones únicas.
Todo lo anterior tiene como finalidad el mejoramiento del ser humano por medio de más y mejor entendimiento sobre temas de interés. Además, sin la capacidad de cuestionarse a uno mismo, la posibilidad de un pensamiento real deja de existir. Por eso siempre he hablado de la METACOGNICIí“N, que conlleva en su base la evaluación de sí mismo en todas sus acciones.
Sería bueno que las MESAS DE DISCUSIí“N establecidas por el Gobierno, tuvieran en cada una, una persona experta en el Método Socrático, que sabe cómo preguntar para obtener la real construcción nueva, de una solución.
En el Mineduc, sería excelente si todos los maestros tuvieran la oportunidad de prepararse mejor en la acción de PREGUNTAR por medio de un programa, que he sugerido, de EDUCACIí“N CONTINUADA EN EL SERVICIO (ECS), que ayudaría a enseñar a los alumnos cómo pensar críticamente para obtener resultados positivos.
A continuación quisiera sugerir algunas preguntas que los maestros, desde el nivel INICIAL hasta el DIVERSIFICADO, pueden utilizar en el aula para asegurar que el alumno es realmente el centro y sujeto de la acción educativa.
¿Qué quiere decir con su opinión? Ayúdeme a entender su comentario. ¿En qué se ha fijado? ¿Qué ha notado? ¿Qué ha descubierto? ¿Será siempre de la misma manera? Describa lo que vio. ¿Por qué se necesita saber eso? ¿Qué preguntas le vienen a la mente cuando piensa en eso? ¿Quisiera que fuera más fácil? Esta pregunta ayuda al maestro a saber dónde el alumno necesita más ayuda. ¿Puede decirme en sus propias palabras lo que entendió? Dígame más. Ayúdeme a descubrir y entender lo que me dice.
Las preguntas y solicitudes de ampliación propia, presentadas arriba, son únicamente un ejemplo de muchas, que ayudan a los alumnos a ser PENSADORES dentro de cada aula en el proceso formal de la educación. La pregunta inicial es seguida por otras, con el propósito de permitir al alumno, ampliar su respuesta en sus propias palabras, una verdadera expresión como sujeto-centro del proceso educativo.