Guatemala es en estos días el centro de atención del mundo en la víspera de la conmemoración del 13 Baktún, al grado que, según información de las autoridades del Instituto Guatemalteco de Turismo, Inguat, muchos de los hoteles del país se encuentran casi llenos por la presencia de centenares de turistas procedentes de Estados Unidos, Europa, América Latina y otras regiones.
Desde hace algún tiempo, ha habido muchos comentarios sobre la profecía establecida por los mayas en relación a ese importante evento que tendrá lugar el próximo viernes 21 de diciembre, con ceremonias y actividades especiales en trece centros arqueológicos del país, entre ellos Kaminal Juyú en la capital guatemalteca, Quiriguá en Izabal, Tikal en el departamento de El Petén y en otros sitios que fueron asiento de la portentosa civilización de nuestros antepasados que poblaban estas tierras antes de la llegada de los españoles.
Muchas personas no entienden aún el significado de este acontecimiento histórico identificado popularmente como el 13 Baktún.
Sobre la profecía maya relacionada con el tema, ha habido una profunda tergiversación que la liga con el supuesto fin del mundo y ello ha creado muchas dudas y comentarios dentro y fuera del país.
La Agencia Argentina de Prensa, Argenpress, difundió un importante despacho informativo que esclarece este punto tomando como base un comunicado de la Escuela de Historia de la Universidad de San Carlos de Guatemala, Usac.
La agencia sudamericana, dice que en realidad se trata de un acontecimiento astronómico que los sabios de Mesoamérica pudieron establecer con precisión hace ya largos siglos, y que nada tiene que ver con el presunto fin del mundo.
Agrega que esta visión apocalíptica, más que un temor verdadero que ha circulado a nivel internacional, es parte de un bien montado mercado que hace de los pueblos mayas un atractivo turístico.
Puntualiza que “Publicitar el fin del mundo, invitando a visitar las tierras donde los descendientes de los mayas aún sobreviven en condiciones paupérrimas, por cierto, es un buen negocio para algunos. Pero no para los pueblos mayas precisamente”.
El documento de la Escuela de Historia dice: “…exhortamos al público en general a no dejarse sorprender por la difusión de estas visiones apocalípticas y carentes de fundamento, (el supuesto fin del mundo), ya que no existen pruebas de ningún tipo que sustenten este tipo de ideas distorsionadas sobre el Oxlajuj Baktún, el cual no es más que un fin de ciclo, según la cuenta del tiempo elaborada por sabios mayas de la antigüedad”.
Agrega que la conmemoración debe ser la ocasión para promover la protección del patrimonio cultural del país.